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En los pasillos del poder, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, volvió a mover las piezas de su tablero. Tras la abrupta salida de Leandro Massaccesi, envuelto en la tormenta política por los créditos hipotecarios del Banco Nación, la funcionaria eligió a Mauro Brandi como nuevo jefe de Gabinete. La decisión quedó plasmada en el Boletín Oficial bajo el Decreto 265/2026, sellando así un recambio que busca recomponer la conducción interna de la cartera. Brandi no es un recién llegado: abogado de carrera, venía ocupando la dirección de Planificación, Transparencia y Evaluación de Gestión desde hace más de dos años. Su trayectoria incluye pasos por el Ministerio de Educación y funciones vinculadas a la Oficina Anticorrupción, siempre en áreas sensibles de control y documentación. En 2024 desembarcó en Capital Humano, donde ahora asciende al rol de coordinador ministerial. La salida de Massaccesi, detonada por la revelación de que había accedido a un crédito hipotecario en condiciones preferenciales, abrió un frente de críticas en el Congreso y en la opinión pública. Aunque Pettovello no objetó la legalidad del trámite, sí cuestionó la falta de consulta previa. El Banco Nación y el ministro de Economía, Luis Caputo, defendieron la transparencia del proceso, asegurando que la línea de préstamos para empleados públicos se ajusta a las reglas vigentes. El propio Massaccesi, desde su cuenta de X, intentó despejar sospechas: afirmó que el crédito fue solicitado para la primera vivienda junto a su pareja, con toda la documentación en regla, y reivindicó que los funcionarios tienen derecho a las mismas herramientas que cualquier ciudadano. “Lamento el desenlace intempestivo”, escribió, despidiéndose con un balance positivo de su gestión y agradecimientos a su equipo. La crónica política deja así dos imágenes contrapuestas: un exfuncionario que se retira defendiendo su honorabilidad y una ministra que, en medio de la polémica, refuerza su gabinete con un perfil técnico y de confianza. El telón de fondo sigue siendo el mismo: la tensión entre la necesidad de transparencia y las grietas que abren las decisiones personales en la arena pública.

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