El Ministerio de Economía decidió tomar medidas para frenar la inflación después de que el Índice de Precios al Consumidor marcó un aumento del 8,4% en el mes de abril. El Mercado Central jugará un papel importante en este nuevo enfoque, ya que se encargará de importar alimentos directamente con el objetivo de reducir los precios de venta al público de productos frescos y alimentos de primera necesidad. Esta acción se toma para intentar proteger el poder adquisitivo de los ciudadanos. Además, el Mercado Central proporcionará productos a los supermercados chinos y almacenes de cercanía a precios justos y en línea con los máximos establecidos por la Secretaría de Comercio. Además, se establecerán fideicomisos públicos/privados en los que cada comercio de cercanía podrá ser un cuotapartista, aportando fondos para la compra centralizada, lo que generará mejores precios de compra y eliminará la intermediación. En otro orden de cosas, el ministro de Economía, Sergio Massa, anunció medidas adicionales para combatir la inflación y la tensión cambiaria. Entre estas medidas se incluyen una subida de las tasas de plazos fijos y una mayor intervención del Banco Central en el mercado de cambios, en un intento de estabilizar la economía y proteger el poder adquisitivo de los ciudadanos.
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