Tal como se había informado semanas atrás, luego de casi ocho meses, el Gobierno comenzó con el desarmado del programa de “Precios Máximos”. Saldrán del listado productos que tienen “una moderada relevancia en la satisfacción de las necesidades básicas de los consumidores”. El programa fue lanzado al inicio de la cuarentena, luego de que las autoridades percibieron aumentos desmedidos en alimentos y productos de higiene personal, entre otros. Fue pensado como una política de emergencia para mitigar los efectos económicos de los meses más duros del confinamiento. Si bien a finales de octubre la medida fue extendida hasta enero, tal como estaba previsto el Poder Ejecutivo comenzó a retirar productos del listado. El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, admitió en varias oportunidades que el plan no fue elaborado para que sea permanente. Por su parte, desde la Secretaría de Comercio Interior le manifestaron semanas atrás que el organismo estaba trabajando en un mecanismo para desarticular el programa de manera “gradual” para que no tenga un gran impacto en la inflación. La idea del Gobierno es mantener bajo control los precios de los productos de la canasta básica y los más representativos del consumo popular y retirar los más costosos, de menor necesidad o que tengan “un mayor grado de reemplazo”.
Como parte de la estrategia gubernamental para evitar el salto fuerte de la inflación, se piensa en reforzar “Precios Cuidados” con una migración de productos que fueron eximidos desde este jueves. Por lo pronto, se retiraron casi un centenar de productos de los 2.300 que incluye “Precios Máximos”. Entre los que se destacan, arroz integral, aceite de maíz, conservas de pescado (excepto atún y caballa) chocolates, café en saquitos y cápsulas, vegetales congelados, bebidas energizantes, cosméticos, espumantes, bebidas blancas, vinos, licores y whiskys. El área que conduce Paula Español justificó la decisión asegurando que “la evolución de la situación epidemiológica impone un seguimiento y revisión constantes de las medidas establecidas para asegurar el acceso equitativo a bienes de consumo básico por parte de la población, procurando un equilibrio que, a la vez, propenda a la recuperación y normalización de la actividad económica”.
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