El tiempo - Tutiempo.net

Con la flexibilización de la cuarentena, esta semana pudieron abrir sus puertas al público algunos rubros comerciales. En el sector, se estima que en promedio los rubros ahora exceptuados vendieron un tercio de lo que facturaban antes del aislamiento. El temor entre los comerciantes porteños es que el aumento de los casos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que se registró en los últimos días tenga como consecuencia una marcha atrás de la habilitación para volver a funcionar y que la situación se vuelva aún más crítica. Según la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba), de los rubros comerciales habilitados para funcionar, el 82% abrió sus puertas y el promedio de facturación fue del 31% en comparación con un día normal pre-cuarentena. “La segunda etapa de la reapertura comercial dispuesta en la Ciudad de Buenos Aires mostró una creciente afluencia de público pero bajo nivel de consumo. Es evidente que la gente viene priorizando los gastos en alimentación e higiene y va a llevar tiempo volver a un estado normal de la demanda en los comercios”, comentaron desde la federación.

Entre los rubros habilitados esta semana estuvieron: joyerías, relojerías, venta de bijouterie, mueblerías, inmobiliarias y concesionarias de autos y motos. En el rubro de gastronomía, se permitió a los locales comenzar a ofrecer ventas en la modalidad de take-away (pasar a retirar la compra por el local). “Para los que estaban abiertos e implementaron el take-away, algo más vendieron pero cosas muy pequeñas. No es la solución para ningún negocio, aunque ayuda. En ventas es un 2% o 3% de lo que puede vender un local gastronómico, no influye demasiado, es más un gesto que un tema económico. Lo valoramos muchísimo, pero es nada más que eso”, detalló Ariel Amoroso, presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (Ahrcc). En la entidad, descuentan que serán uno de los últimos sectores en poder volver a funcionar con normalidad. Desde la asociación que representa a los concesionarios de autos, maquinaria agrícola y motovehículos (Acara) destacaron que el movimiento comercial comenzó parcialmente en una buena parte del país, pero muy ralentizado, con dificultades de abastecimiento de formularios por la situación de turnos y equipos rotativos que implican problemas en la operatoria diaria. “La proyección del mercado para este 2020 representa una caída de más del 50% comparado con 2019”, explicaron.

En el sector inmobiliario, destacaron que a pesar de que el jueves pasado fue la primera jornada de trabajo luego de casi dos meses de inactividad, la presencia de clientes fue baja, pero con un leve incremento de consultas por medios no presenciales, como WhatsApp y correos electrónicos. “Las consultas fueron tanto de propietarios de inmueble como de interesados en adquisición y alquiler y estuvieron básicamente enfocadas en preguntar por valores de las propiedades, ya sea para realizar o bien aceptar ofertas. Esto muestra que se vislumbra la posibilidad de que se reactive el mercado, el que viene sufriendo una fuerte caída en forma sistemática y consecutiva desde hace casi dos años”, señaló Marta Liotto, vicepresidente del Colegio Único de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires (Cucicba).

Compartir

.