En el marco de la ley de Solidaridad Social, el Gobierno decidió expandir los beneficios fiscales para quienes repatrien bienes del exterior, dándoles la posibilidad de no estar obligados a pagar una alícuota de Bienes Personales si invierten el dinero. Los bienes en el exterior incluidos van desde divisas depositadas en bancos, participaciones societarias o acciones, hasta bonos soberanos y corporativos y fondos comunes de inversión. El beneficio, que básicamente consiste en pagar menos impuestos, es para quienes tengan bienes en el exterior y antes del 31 de marzo reingresen al país, al menos, el 5% del valor total de ese patrimonio.
Esta decisión se da en el contexto de la sancionada Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva en el marco de la emergencia pública y busca incentivar a quienes tengan bienes en el exterior para lograr una mayor adhesión a la iniciativa. Hasta hoy, los contribuyentes que elegían esta vía quedaban exceptuados de pagar la alícuota diferencial, es decir una tasa de imposición agravada y tributaban por todos sus bienes con la alícuota que rige para los bienes que están en la Argentina. Con el Decreto 116/2020 publicado en el Boletín Oficial, se introduce una importante modificación: el dinero que debía permanecer depositado en una entidad bancaria hasta el 31 de diciembre podrá ser utilizado para realizar inversiones.
Esas inversiones, según lo firmado por Alberto Fernández, debe tener como fin “permitir el desarrollo del mercado financiero y la reactivación de la economía real”, por lo que se puede destinar a venta de dólares, euros o cualquier otra moneda extranjera en el mercado único y libre de cambios, a través de la entidad financiera que recibió la transferencia original desde el exterior, también para la adquisición de certificados de participación y/o títulos de deuda de fideicomisos de inversión productiva que constituya el Banco de Inversión y Comercio Exterior, en carácter de fiduciario y bajo el contralor del Ministerio de Desarrollo Productivo como Autoridad de Aplicación. Eso último siempre que tal inversión se mantenga bajo la titularidad del contribuyente hasta el 31 de diciembre, inclusive, del año calendario en que se produjo la repatriación.
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