En marzo habrá que presentar la declaración jurada y pagar el llamado “impuesto a la riqueza” que nació, como ley, bajo el nombre de “Aporte Solidario y Extraordinario”. Más allá de las dudas que genera que se aplique por única vez, se avecina una importante cantidad de pedidos de recursos de amparo por las contradicciones que genera la ley. Los más vehementes hablan de rebelión fiscal en particular en el campo que es uno de los sectores más afectados. Ya hay empresarios que se descapitalizaron hace más de 180 días, para bajar el peso del impuesto que varía entre 2% y 3,5% y puede alcanzar 5,25% para casos puntuales de quienes tiene bienes en el extranjero. Sus tenencias accionarias, no tienen el valor que tenían hace 4 años. De hecho, hay empresas que, según su cotización bursátil, tienen un valor en dólares que es 10% menor del que tenían en 2017. Si bien el impuesto alcanza a las personas físicas y no a las empresas, los propietarios de las acciones de esas compañías se ven afectados. El que posee en acciones 20% de un banco, pagará el impuesto que le corresponde como persona física por tener esa propiedad. Por otra parte, el Gobierno suspendió desde el 19 de marzo del año pasado el pago de dividendos de las acciones. Por lo tanto, los propietarios de empresas y bancos tienen en su patrimonio dinero que corresponde a otras personas y recaerá en los titulares de la empresa, ese monto del que no son propietarios. Como el impuesto también alcanza a las sucesiones indivisas, campos, colecciones de arte, entre otros, dificultará el pago del impuesto. Hay coleccionistas de arte que tienen una fortuna en cuadros valuadas en cientos de millones de dólares y para hacer frente a este impuesto, deberían vender algunas de las obras de arte. En el caso del agro, donde el campo no esté a nombre de una sociedad, el propietario tendrá que deshacerse de maquinarias o de otros elementos para pagar el gravamen debido a que el valor de la tierra en una zona productiva es elevado. Y si está endeudado, el castigo es mayor porque la plata que tomó prestada y aún debe, pagará el nuevo impuesto. Quienes tengan propiedades o maquinarias o bienes de capital compradas con préstamos hipotecarios y, por caso, pagaron 30% al contado y 70% proviene de una prenda o de una hipoteca, deberán responder ante el fisco por el valor total de la propiedad. Por eso no extrañó la escalada del dólar en las tres últimas ruedas de la semana pasada, que interrumpieron un período de 8 días de abstinencia de intervenciones en el dólar MEP y el contado con liquidación. La intervención del viernes del Banco Central está entre las más intensas del año y no logró bajar al dólar.
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