“Es imposible estar tranquilos porque atravesamos una situación muy particular, con denuncias disparatadas en contra de la familia, pero sí estamos confiados que a través del Concurso de Acreedores y con un sistema jurídico que funcione encontraremos una salida a la crisis”, comentó ayer una fuente muy cercana a la empresa Vicentin. La misma fuente sostuvo que a través de los últimos fallos de la Justicia de Reconquista, provincia de Santa Fe, de alguna manera se está consolidando el proceso concursal, a pesar de los intentos en contrario de la administración de Alberto Fernández y del gobierno del gobernador de la provincia, Omar Perotti. “Por suerte la Justicia reaccionó a tiempo para mantener el debate en el foro comercial. También fue importante la movilización de la ciudadanía en rechazo al accionar del Gobierno”, destacó. Desde la compañía que nació hace más de 90 años y está en el ojo de la atención pública sostienen que la solución del problema “la tenemos que buscar nosotros, en el marco del Concurso de acreedores, y ojalá después se pueda avanzar en un plan que nos contemple; en qué proporción del negocio no lo sabemos hasta que no se logre implementar una de las opciones que se venían manejando antes de que el gobierno decidiera la intervención y anunciar el envío al Congreso de un proyecto de expropiación”.
En el trabajo que se venía realizando con el aval del Juez Fabián Lorenzini, desde Vicentin reiteran cada vez que pueden que había cuatro grupos de empresas que estaban llevando adelante un estudio de la situación actual de la empresa para luego definir un plan de acción integral que permitiera salir de la crisis. Por esos tiempos también hubo diálogo con los integrantes de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), el principal acreedor comercial de la empresa, con el objetivo del armado de una asociación. La idea es mostrar que la compañía es viable y que hay interesados en “salvarla”, más allá de los intentos estatales. Si bien desde Vicentin sostienen que la familia quiere conservar la empresa o una parte de la misma, proyectan que con un país normalizado y competitivo se podría definir una estructura con acreedores que pueden salir con flujo comercial, capitalizar la demanda e ingresar en la compañía. Los activos de Vicentin cotizan alto, a través de la planta de molienda de soja, la planta de Renova, y el puerto de Ricardone, donde está concentrado el negocio de girasol. Además, en el caso de que exista un clima de negocios con reglas de juego claras, podrían ingresar grupos inversores para fortalecer el desarrollo de la empresa, calculan. La estrategia parece haber variado a la inmediatamente posterior al anuncio expropiador del Gobierno: entonces, los directores aseguraban que sólo les importaba la continuidad de la empresas aunque tuvieron que salir de ella vendiendo su participación.
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