En el segundo aniversario del ataque de Hamas que desató la guerra en Gaza, el jefe negociador del movimiento islamista, Jalil al Haya, afirmó que el grupo está “listo” para poner fin al conflicto, aunque exige “garantías verdaderas” de que Israel detendrá de manera definitiva su ofensiva militar. Desde Sharm el Sheij, sede de las negociaciones indirectas entre ambas partes, Al Haya aseguró a la televisión egipcia Al Qahera News que Hamas mantiene una posición “positiva y responsable” ante la posibilidad de alcanzar un acuerdo. “Buscamos garantías reales de la comunidad internacional, del presidente estadounidense Donald Trump y de los mediadores. Queremos asegurarnos de que la guerra pare y nunca se retome”, expresó. El planteo del grupo palestino incluye la retirada total de las tropas israelíes del enclave, el intercambio de prisioneros y rehenes, la reapertura de los corredores humanitarios y el inicio de un proceso de reconstrucción bajo la supervisión de un organismo palestino de carácter técnico. Las conversaciones se desarrollan bajo mediación de Egipto, Qatar, Estados Unidos y Turquía, y giran en torno al plan de 20 puntos propuesto por Trump. La iniciativa contempla un alto el fuego inmediato, la liberación de los rehenes israelíes retenidos por Hamas, la creación de un gobierno de transición en Gaza y la desmilitarización del territorio. También abre la puerta a un futuro diálogo sobre la conformación de un Estado palestino, aunque esa posibilidad ha sido rechazada por el primer ministro israelí. El proceso diplomático cuenta con la presencia del enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y de Jared Kushner, yerno del presidente republicano. La Casa Blanca busca reposicionar a Estados Unidos como mediador central en Medio Oriente tras años de un rol más fragmentado, en un contexto internacional marcado por la fatiga diplomática frente a los conflictos prolongados. Mientras tanto, Israel conmemoró el segundo aniversario del ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023, que dejó 1.219 muertos y 251 rehenes, según datos oficiales. A las 06:29 hora exacta en la que comenzó el asalto, familiares de las víctimas guardaron un minuto de silencio en el sitio del festival Nova, donde más de 370 personas fueron asesinadas. La ceremonia principal se llevará a cabo esta noche en Tel Aviv, en la llamada Plaza de los Rehenes, símbolo de la presión social para lograr la liberación de los cautivos y una solución definitiva al conflicto. La declaración de Al Haya busca enviar una señal de apertura sin renunciar a la narrativa de resistencia que Hamas mantiene ante su base interna. El pedido de “garantías” apunta a condicionar la eventual firma de un acuerdo al compromiso explícito de las potencias mediadoras, especialmente de Washington, cuya influencia sobre Israel es decisiva. Por su parte, el gobierno israelí enfrenta una compleja ecuación política: sostener su discurso de seguridad y firmeza sin aislarse en el tablero internacional, mientras crece la presión de las familias de los rehenes y de una opinión pública cada vez más crítica del prolongado conflicto. En un escenario de desgaste militar, humanitario y comunicacional, el desenlace de las conversaciones en Egipto podría marcar un punto de inflexión no sólo para la guerra en Gaza, sino también para el equilibrio político de toda la región.
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