En medio de la turbulencia económica causada por la reciente devaluación, las principales cadenas de supermercados del país están experimentando un notable aumento en las ventas. Según un informe privado de la consultora Scentia, el consumo en las grandes superficies se incrementó en un impresionante 26,7% después de las elecciones primarias (PASO) en comparación con el mismo período de 2022. Los consumidores, buscando protegerse de la inflación y la volatilidad económica, están optando por el “stockeo” de productos. El estudio de Scentia revela que los compradores han decidido adquirir mayores cantidades de productos no perecederos, con algunas compras que cubren un período de hasta 15 días. Además, realizar compras en mayoristas puede generar un ahorro de hasta el 30%. El informe de Scentia también indica que, en lo que va del año, los supermercados han vendido un 7,4% más en comparación con el mismo período de 2022, mientras que los autoservicios y comercios de proximidad han experimentado una disminución del 7,2% en las ventas durante el mismo lapso. Entre los productos más demandados por los consumidores para el “stockeo” se encuentran: latas de atún; café instantáneo; fideos; aceites; arroz; azúcar; yerba y harinas. Además, el relevamiento destaca que, tras la devaluación, las compras de artículos de limpieza e higiene personal también aumentaron, en muchos casos provenientes de Brasil y vinculados a la cotización del dólar. A finales de agosto, se evidenció una marcada brecha en el consumo entre las grandes cadenas de supermercados y los almacenes de barrio, ya que los consumidores encontraron productos más económicos en las grandes superficies gracias al programa “Precios Justos”.
Compartir
a>