El Gobierno nacional habilitó un cupo mensual de 3.500 toneladas de carne kosher para exportar a Israel, lo que representaría un volumen anual de 42.000 toneladas. El Decreto 513, que regirá hasta el 31 de agosto y será extensible al 31 de diciembre, aclaró que ese volumen se distribuirá “de manera equitativa” entre las firmas que hayan exportado a ese destino durante la primera mitad del 2021. La inclusión del saldo israelí en las exportaciones de carne vacuna exceptuadas de la restricción a un 50% del volumen general, se estableció con las firmas de Alberto Fernández, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Basterra, y su par de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. Desde la mesa de enlace, mostraron que persiste la insatisfacción. El presidente de la Federación Agraria, Carlos Achetoni, dijo que “siguen siendo muy pocas toneladas” en comparación a lo que Argentina puede comercializar con el mundo. Asimismo, opinó que hacerlo por cupos da lugar a la discrecionalidad. “Con lo cual, también se desconecta el precio de la hacienda en pie del mercado internacional. No tiene sentido que se siga haciendo de esta manera”, comentó. En la misma línea, horas antes, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Jorge Chemes, manifestó públicamente que el anuncio “es insuficiente”, ya que no soluciona “el problema de fondo”, en referencia a las limitaciones que siguen vigentes para gran parte de los destinos. En cambio, en declaraciones a los medios, el presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes ABC, Mario Ravettino, aseveró que se trata de “un paso más para liberar las exportaciones”. El empresario, de buen diálogo con el Gobierno, justamente lidera este grupo de frigoríficos que tienen más del 50% de los cupos exportables, que semanas atrás fueron adjudicados entre 66 plantas.
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