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La conducción renovada de la CGT recibió a Sergio Massa en la sede de Sanidad con un objetivo central: definir estrategias para frenar la reforma laboral que impulsa Javier Milei sin consenso sindical. En un encuentro que combinó política y fútbol, los dirigentes cegetistas pidieron al excandidato presidencial del PJ que colabore en la articulación del peronismo en el Congreso para bloquear el avance oficial. Durante la cena realizada en la sede de FATSA, Massa planteó su visión sobre el futuro del trabajo en un contexto de automatización, informalidad y transformación tecnológica. “Hoy, donde la robótica y la Inteligencia Artificial están cambiando el trabajo y la mitad de la Población Económicamente Activa está en la informalidad, la CGT tiene que asumir la responsabilidad de dar el debate”, sostuvo. Y advirtió: “La mitad de la población no está alcanzada por lo que ustedes representan. Es como que la mitad de los autos de la Capital no supieran que el rojo en el semáforo es parar. Es un problema”. Los gremialistas adelantaron que presentarán en el Congreso su propia propuesta laboral, acompañada por una reforma impositiva, y valoraron el apoyo que pueda brindar Massa en el armado político opositor. El exministro asistió junto a Guillermo Michel, diputado nacional electo, quien se puso a disposición de la central obrera. De todos modos, la CGT confirmó que aún espera un llamado del Gobierno para negociar puntos de la iniciativa oficial, que será presentada el 9 de diciembre, un día antes del inicio de las sesiones extraordinarias. La reunión se inscribe en una serie de contactos que la CGT mantiene con distintos sectores para explorar consensos frente al proyecto laboral. Ya hubo conversaciones con gobernadores, diputados de origen sindical y representantes pymes, así como un encuentro con los referentes del bloque Encuentro Federal Miguel Ángel Pichetto, Emilio Monzó y Nicolás Massot, con quienes se analizó cómo frenar la reforma si el Gobierno intenta avanzar sin acuerdos. En la CGT “se encendieron las luces amarillas”. Aunque hay señales de que podría haber negociaciones de último momento, la preocupación crece porque el diálogo formal con el Ejecutivo no se concreta y se mantienen los artículos más controvertidos impulsados por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que a juicio del sindicalismo afectan el poder gremial. En paralelo, dos dirigentes cegetistas mantuvieron una reunión reservada con el ministro del Interior, Diego Santilli, quien reiteró la intención de negociar. Lo mismo transmitió el asesor presidencial Santiago Caputo a Gerardo Martínez (UOCRA) tras la última reunión del Consejo de Mayo, donde el gremialista endureció su postura y reclamó discutir “un modelo económico que apueste al desarrollo, al crecimiento y a la producción”.

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