Javier Milei, el presidente electo, reafirmó en entrevistas recientes su decisión de “no llevar a cabo obra pública durante su mandato, incluyendo aquellas ya licitadas”. Milei argumentó la falta de fondos y sugirió la posibilidad de transferir estas obras al sector privado. Esta postura generó inquietud en los municipios de la provincia de Buenos Aires, ya que no solo se ven limitados los recursos para nuevas obras financiadas por el gobierno nacional, sino que también preocupa la posible paralización de proyectos en curso. Milei enfatizó la necesidad de que los intendentes “busquen fuentes de financiamiento alternativas, dado que su gobierno no cuenta con recursos disponibles”. Además, señaló la intención de implementar un “ajuste de shock” con el compromiso de lograr un equilibrio fiscal, advirtiendo que, en caso de conflictos sociales, “utilizará la fuerza de la ley para mantener el orden”.
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