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Crece la tensión entre los intendentes de Juntos por el Cambio y el Gobierno de Axel Kicillof, debido a las deudas pendientes que tiene la provincia con los municipios. El intendente y referente del PRO en La Plata, Julio Garro, dio un paso audaz al anunciar el pago de un bono o suma fija de 60 mil pesos a los trabajadores municipales. Sin embargo, este gesto no estuvo exento de críticas hacia el gobernador Axel Kicillof. “Hoy estamos pagando el bono a los empleados municipales de la ciudad de La Plata. Lo estamos haciendo con fondos municipales, de todos los platenses, ya que no hemos recibido un solo peso de la provincia para esto como afirma el Gobernador”, expresó Garro. Además, destacó que, “en caso de recibir fondos de la provincia en el futuro, estos serían considerados como un préstamo que tendrían que devolver con dinero de la coparticipación de noviembre y diciembre”. El intendente subrayó que la provincia adeuda a la ciudad más de 900 millones de pesos, según lo comprometido por ley en el presupuesto, pero a pesar de esto, no se han detenido las obras, ya que “se continúan con fondos municipales”. Para fortalecer su reclamo, Garro anunció que el martes llegarán a La Plata 58 intendentes de Juntos por el Cambio para reunirse en una conferencia de prensa frente a la Gobernación y discutir este tema. El reclamo de los intendentes de Juntos por el Cambio se ha intensificado en las últimas semanas. Julio Garro, junto a María Eugenia Vidal, mencionó la posibilidad de “recurrir a la Justicia para resolver las deudas de la provincia, argumentando que la ley establece que, en caso de incumplimiento, el asiento judicial está en La Plata”. Néstor Grindetti, intendente de Lanús en uso de licencia y candidato a gobernador por Juntos por el Cambio, también expresó su preocupación, señalando que “en el conjunto de los intendentes, las deudas superan los mil millones de pesos”. La respuesta de Axel Kicillof no se hizo esperar. El gobernador rechazó las acusaciones de los intendentes opositores y las vinculó con “motivaciones electoralistas”. Kicillof defendió la inversión en La Plata y destacó que, durante el gobierno de María Eugenia Vidal, los peronistas “no recibían ni siquiera un vaso de agua”, subrayando que las obras y el apoyo financiero a la ciudad son evidentes. La tensión entre los intendentes y la Provincia parece lejos de resolverse.

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