El Gobierno nacional anunció un aumento promedio del 60% en las facturas de electricidad a partir de mayo para los usuarios sin subsidios que pagan la totalidad del servicio. Esto afectará a aquellos que no se inscribieron en el formulario RASE o que se encuentran en el escalafón Nivel 1 de la segmentación de ingresos. Además, se sumará al aumento en el costo de distribución de energía eléctrica del Gobierno bonaerense, que se notará en las facturas a partir de mayo y se espera que alcance el 108% en esta primera etapa, con otro ajuste previsto en junio. Si bien el recorte de subsidios se había detenido en febrero debido a la falta de inscripciones, se avanzará en este proceso para los hogares Nivel 1, que representan aproximadamente un tercio de los usuarios registrados. Para el resto de los usuarios, no habrá incrementos o sólo se aplicarán a partir del tope de consumo de 400 megavatios correspondiente al Nivel 3 de ingresos intermedios, mientras que los de Nivel 2 seguirán recibiendo la mayor protección de subsidios. El impacto en las facturas variará según la zona, aunque se estima que, en Buenos Aires, donde el costo de la electricidad tiene mayor incidencia en las facturas que la distribución, el aumento será del 60%. Sin embargo, este valor se suma al aumento del 108% en el Valor Agregado de Distribución que se aplica en la provincia de Buenos Aires, y que representa aproximadamente el 30% del total de la factura del usuario dependiendo de la distribuidora. Aunque el impacto final dependerá del consumo y de la distribuidora, se espera que las tarifas aumenten hasta alrededor de $850 por mes después de los dos ajustes (en abril y junio). Se prevé que el impacto sea mayor en el segmento no subsidiado.
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