La siempre “presente” Elisa Carrió, volvió a criticar al titular de la bancada opositora de Juntos por el Cambio, Cristian Ritondo, días después de conocerse imágenes suyas haciendo gestos en la última sesión de la Cámara Baja. Carrió tildó a Ritondo de “barrabrava”, lo que motivó una férrea defensa por parte de María Eugenia Vidal. Carrió dijo que le daba “vergüenza” que “un barrabrava presida el bloque de diputados del PRO”. La frase también se replicó en su cuenta de Twitter, lo que motivó fuertes respuestas de parte de un sector del PRO y sobre todo de la tropa de dirigentes que responden directamente o respaldan la figura del exministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires. Desde su cuenta de Twitter, Vidal lo defendió: “Cristian Ritondo no es ningún barrabrava. Como vos sabés muy bien, es la persona que dejó el alma para cuidar a los bonaerenses durante 4 años y que ahora defiende a todos los argentinos frente a los atropellos inconstitucionales del kirchnerismo”. Vidal y Ritondo forjaron una fuerte alianza desde hace años en el PRO e, incluso, con vistas a las elecciones del año que viene, la exgobernadora lo respaldó públicamente como su candidato a suceder a Axel Kicillof. Mientras que el titular del bloque opositor hizo lo propio con una posible candidatura de ella a la presidencia. A mediados de agosto, Carrió lanzó en otras declaraciones una serie de acusaciones a varios de sus compañeros de Juntos por el Cambio: “En el Gobierno de María Eugenia Vidal, la amistad y eventuales negocios entre Cristian Ritondo y Massa eran absolutos. Lo que vi en la Cámara, Massa con Emilio Monzó, que son íntimos amigos, jugando directamente con el massismo y ahora también es escandaloso”. La líder de la Coalición Cívica planteó, además: “Lo de Rogelio Frigerio con Massa, apoyando a todos los candidatos massistas en las provincias y denigrando a los candidatos de Juntos por el Cambio en las elecciones presidenciales de 2019 lo vi yo y se lo dije a Mauricio Macri. El candidato de Frigerio en Salta era Gustavo Sáenz, massista. Días después, la líder de la Coalición Cívica siguió con sus acusaciones a dirigentes de la coalición que integra. Dijo que “la caja de Aysa antes era de Frigerio”, que “Monzó tenía negocios con Massa” y que el exministro de Justicia bonaerense Gustavo Ferrari era “muy massista y de negocios con el massismo”. Eso le valió las respuestas de parte de, entre otros, Patricia Bullrich, Gerardo Millman, Gerardo Morales y Horacio Rodríguez Larreta.
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