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Se avecinan unas elecciones calientes en uno de los gremios clave en el entramado político y económico de la Argentina. Ramón Muerza, con el apoyo de Hugo Moyano, busca destronar a quien lleva 37 años al frente del Sindicato de Comercio: Armando Cavalieri. El 8 de julio se realizará la asamblea general de afiliados en la que se decidirá la composición de la junta electoral que fiscalizará los comicios. El candidato opositor deslizó la posibilidad de que haya incidentes y le apuntó al Gobierno: “El Ministerio de Trabajo es el responsable de que el viernes no pase nada”. “Me encantaría que todos los medios fueran a filmar las próximas elecciones para que vean cómo son las cosas. Un sindicato que contrata a miles de patovicas y barrabravas para que controlen a los trabajadores. ¿Qué necesidad tenemos nosotros, los empleados de comercio, de que nos controlen en nuestras propias elecciones?”, sostuvo Muerza en alusión a la conducción de Cavalieri. Muerza continuó: “Lo único que se precisa es el DNI, carnet de afiliados y recibo de sueldo. Estamos preocupados porque van a ir muchísimos compañeros nuestros”. La preocupación expresada por el espacio opositor se debe al antecedente de las últimas elecciones, realizadas en 2018, que terminaron en un escándalo. En aquella oportunidad, Muerza denunció fraude de parte del oficialismo, que se impuso por 200 votos, y acusó a Cavalieri de contratar “patovicas y barrabravas” para amedrentar a los afiliados. El viernes a partir de las 11, en Parque Norte, la asamblea tendrá un conteo que definirá quién se queda con los cinco encargados de fiscalizar las elecciones previstas para septiembre. Muerza es el candidato por la lista opositora Granate Morada, mientras que Cavalieri, secretario general del sindicato desde 1985, va por un nuevo mandato. “Cavalieri está dentro del sindicato hace 40 años y a la oposición se le hace muy difícil poder expresarse, militar en contra de ellos o participar de una asamblea. En diciembre pasado fuimos a una asamblea, nos tuvieron cuatro horas y había barrabravas. Logramos entrar 400 compañeros y queríamos pedir la memoria y el balance para que justificaran en qué gastaron la plata”, afirmó Muerza.

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