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El dirigente kirchnerista perteneciente a la liga de Derechos Humanos, José Shulman, deberá presentarse a indagatoria el próximo 24 de febrero. El funcionario golpeó a una mujer en la terminal de ómnibus de Santa Clara del Mar hace unos días. Además la organización a la que pertenece aceptó “licenciarlo” y lo informó mediante la publicación de un comunicado: “Esta dirección ha decidido aceptar el pedido de licencia y comenzar un proceso de evaluación para tomar las medidas correspondientes”, dice un comunicado publicado en el sitio web de la organización. Schulman insultó, amenazó y golpeó a Candela Valdez, empleada de la terminal, luego de quejarse en reiteradas oportunidades por las demoras en el servicio. El ahora ex presidente de la Liga de Derechos Humanos se disculpó a través de la redes sociales y utilizó el argumento de que es discapacitado motriz. Al intentar explicar la situación, dijo que pasó muchas horas de espera de un micro para volver de su viaje a la costa y eso le produjo, según afirmó, “un enorme dolor”. Candela Valdez, la empleada de la terminal de ómnibus de Santa Clara del Mar agredida por José Schulman, dijo que desde el ataque tiene miedo de quedarse sola en el trabajo. Además contó que el agresor sólo le pidió disculpas después de que se enteró que todo había quedado registrado por las cámaras de seguridad. “Por momentos me agarra angustia e impotencia, pero trato de estar bien”, indicó. La empleada señaló que Schulman le pidió disculpas “cuando el oficial de policía le dijo que iban a mirar las cámaras”. “Ahí abrió grandes los ojos. Yo no las sentí sinceras, fueron más por obligación. Cuando vio que había cámaras no le quedó otra que pedir perdón porque se vio atrapado”, señaló. En las imágenes captadas por las cámaras de seguridad se puede ver cómo Schulman, quien vestía una remera de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, agarró su celular y le sacó fotos a la empleada de la terminal. “Me dijiste 4 horas”, lanzó el dirigente. Cuando otra pasajera que hacía cola en el lugar le recriminó su accionar, Schulman contestó, amenazante: “¿Sabes lo que puedo hacer? Te puedo meter en cana”. Mientras Schulman le sacaba fotos, la empleada se quedó quieta en su puesto de trabajo. El dirigente entonces cruzó el mostrador: “¿De qué te reís?”, le dice, antes de darle un golpe con la mano abierta en la nuca. “Pelotuda, conchuda, hija de puta, ¿de qué te reís?”, siguió el dirigente hasta que apareció otro empleado. “¡Desde hace tres horas que esta pendeja se me está cagando de risa con que el colectivo no viene!”, justificó Schulman.

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