Desde el Gobierno nacional aclararon que no consideran un condicionamiento a las negociaciones para la reestructuración de la deuda con el FMI el duro discurso pronunciado por Cristina Fernández el viernes durante el acto por el Día de la Democracia en Plaza de Mayo. Se esperan con expectativas las definiciones que surjan esta semana desde el directorio del FMI por un lado, y en el Congreso con el tratamiento del Presupuesto 2022, por otro. Altas fuentes de la Casa Rosada quitaron relevancia al contrapunto entre la vicepresidente y Alberto Fernández, cuando la titular del Senado advirtió al mandatario ante una multitud en la Plaza, que “no se va a aprobar ningún plan que no permita la recuperación económica” y pidió al jefe de Estado que “sea un punto de la negociación con el Fondo” pedirle que “nos ayude a recuperar de los paraísos fiscales donde se han ido miles de millones de dólares en evasión para que les paguemos”. Fuentes del Gobierno confirmaron que recibieron con expectativas el comunicado difundido el viernes por el FMI donde se habla de “avances” importantes en las negociaciones que tendrán un nuevo capítulo en las próximas horas cuando se reúna el directorio para tratar el caso argentino. Cerca de Guzmán dijeron que el ministro “continúa con tranquilidad” en las negociaciones por alcanzar un nuevo programa para refinanciar la deuda con el FMI y que coincide con los conceptos vertidos por Cristina y Alberto Fernández el viernes en Plaza de Mayo. “A nadie le gusta que esté el Fondo”, admitieron cerca de Guzmán, mientras ratifican el pedido de reducción de tasas de interés y admiten que “no esperan definiciones inminentes” sobre el acuerdo, cuyas negociaciones podrían extenderse hasta el primer trimestre de 2022.
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