El escándalo por el video de una docente que increpó a los gritos e intentó “adoctrinar” a un alumno que criticó al Gobierno en una escuela en La Matanza, generó repudio tanto de la oposición como del Ejecutivo. El ministro de Educación Nicolás Trotta, criticó a la profesora de Historia Laura Radetich, quien fue suspendida, y aseguró: “Nos oponemos a todo tipo de adoctrinamiento”. Dijo que lo que pasó es algo que “no se puede permitir”. El ministro aclaró que el gobierno bonaerense inició una investigación y separó a la docente, “mientras realiza todas las instancias de investigación presumarial”. A su vez, explicó que habló con su par bonaerense Agustina Vila y destacó que se pusieron “en funcionamiento todos los mecanismos para garantizar que esos episodios no se reproduzcan en el sistema educativo”. Trotta se mostró a favor de que haya “debates sobre la realidad social e histórica” en el aula, pero “no en los términos en los que se llevó adelante en este video”. Planteó que “puede haber intercambios en la escuela secundaria y en el nivel superior, y es saludable hacerlo, pero en otras condiciones”. Aclaró que el maestro, el profesor y la profesora no pueden imponer su perspectiva, sino respetar la mirada y la pluralidad, tratando de generar pensamiento crítico. El ministro rechazó la manera en que la docente calificó al estudiante por sus expresiones y planteó: “No lo podemos permitir y no puede pasar en nuestra escuela”. Dijo que se trata de “casos aislados” que deben servir para llamar a la reflexión y que no debe ponerse “un manto de duda sobre el enorme compromiso que tiene la comunidad educativa en la creación de conocimiento”. Desde la oposición hubo fuertes críticas a la docente. Como el caso del precandidato a diputado nacional de Juntos por la provincia de Buenos Aires Diego Santilli, quien calificó en Twitter lo que sucedió como un acto de “adoctrinamiento y maltrato”. Criticó: “Se meten con los chicos, en las aulas. La locura es total”. Dijo que le genera “mucha bronca” ver el video y que la profesora “maltrata a los chicos y desprestigia a los docentes”. El diputado nacional de Juntos por el Cambio Fernando Iglesias fue uno de los más duros. Fiel a su estilo, escribió con ironía: “Si la escuela se llama María Eva Duarte y está en la calle Presidente Perón de la localidad Ciudad Evita no es demasiado raro que en el aula sucedan estas cosas…”.
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