Los máximos referentes de Juntos por el Cambio lograron eludir los fantasmas del enfrentamiento permanente y acordaron una serie de reglas de juego que buscan garantizar la unidad de la coalición como un objetivo común. Del cónclave no participaron las dos posibles rivales porteñas del PRO, María Eugenia Vidal y Patricia Bullrich, y las ausencias se prestaron a especulaciones políticas. La ex gobernadora cumple una cuarentena tras su regreso de los Estados Unidos, aunque a algunos les pareció muy extraño que no haya participado ni siquiera de manera virtual como lo hizo en la cumbre del PRO. Vidal ya confirmó que no competirá en la Provincia de Buenos Aires, como lo transmitió el lunes pasado en la comida de Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli con los intendentes del Grupo Dorrego. En el caso de Bullrich, su faltazo se debió a un tema personal de último momento, pero también se prestó a sospechas: antes de la reunión de JxC, en su entorno admitieron que a la jefa del PRO no le gustaron las declaraciones de Macri en las que dijo que había que “contener los egos” en la coalición. Se sintió aludida y le pareció injusta la generalización cuando ella, aseguró, ya fue candidata a diputada cuatro veces y no se desespera por una banca. Macri busca que en el distrito porteño se pueda consensuar una lista de unidad, pero Bullrich da muestras de que está dispuesta a competir con Vidal. Sus allegados deslizan que está avanzada la posibilidad de que sume a su nómina para las PASO a radicales disidentes como Luis Brandoni, una fórmula que le permitiría ganar por casi cinco puntos a la ex gobernadora (22,8% contra 18%), según una encuesta reciente de la consultora de Jorge Giacobbe. Por eso fue importante que los dirigentes de Juntos por el Cambio que sí estuvieron presentes en la reunión palermitana hayan conseguido bajarle el tono a las peleas y que no se produjeran cruces entre los dos contendientes de la pelea de fondo en la oposición, Macri y Rodríguez Larreta. Ambos mantuvieron un discurso conciliador y sin cortocircuitos delante del resto de la conducción nacional de JxC. Larreta ya tiene el aval de Vidal para dejar la Provincia y competir en Capital, pero no pudo convencer a los demás miembros de JxC de modificar el nombre de la coalición para facilitar que se incorporen dirigentes de otras fuerzas, como José Luis Espert, Ricardo López Murphy y Margarita Stolbizer. Ayer, el jefe de Gobierno tuvo que ceder ante la negativa de Macri, la UCR y Miguel Angel Pichetto. La decisión que consensuó la coalición, enmarcada en las promesas de mantener la unidad, fue un cepo para evitar la fragmentación: los candidatos del espacio a nivel nacional deberán presentarse dentro de la estructura de Juntos por el Cambio y los partidos que lo hagan por fuera serán intervenidos. Ya hay distritos en la mira, como La Rioja y Tierra del Fuego, en donde las construcciones electorales de JxC podrían terminar con esa drástica medida.
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