Cristina Fernández pedirá la nulidad de la causa judicial del Memorándum con Irán, luego de que trascendieran que hubo reuniones de jueces con el entonces presidente Mauricio Macri. Así lo confirmó el abogado de la vicepresidente, Carlos Beraldi. La revelación de las visitas de los jueces de Cámara Federal de Casación Penal Gustavo Hornos y Mariano Borinsky a la Quinta de Olivos y la Casa Rosada activaron la presentación que realizará la defensa. Es que el rol de Hornos y Borinsky fue clave a la hora de reabrir la causa que nació con la denuncia del fiscal Alberto Nisman en enero de 2015. Esa denuncia, cuando Cristina Fernández aún era presidente, fue desestimada, pero a finales de 2016 fue reabierta en una causa paralela que recayó en manos del juez Claudio Bonadio y a pedido de la querella de la DAIA. El voto de Hornos y Borinsky en Casación fue clave. Beraldi se presentará ante el Tribunal Oral Federal 8, en donde tramita la causa del Memorándum, para asumir la defensa de Fernández. Es que Beraldi es abogado de la vicepresidente en todas sus causas, menos en esta. Hasta ahora, la ex jefe de Estado estaba asesorada legalmente por Roberto Boico, quien juró la semana pasada como juez de la Cámara Federal porteña. Beraldi confirmó que, asumida la defensa, pedirá la nulidad de la causa. Además precisó que reclamará que la tramitación de ese incidente se lleve a cabo en una audiencia pública y televisada. Forma parte de la estrategia que viene sosteniendo la vicepresidente: exhibir ante la sociedad cómo ha operado lo que, a su criterio, fue el “lawfare” que funcionó en su contra durante el macrismo. A criterio de Beraldi, “la información sobre estas visitas pone al descubierto una serie de presunciones que fuimos teniendo durante el desarrollo de las causas contra Cristina Fernández, que nos llevaban a la conclusión de que estaban direccionadas por el poder político”. En el mismo sentido, el secretario de Justicia Martín Mena, también procesado en la causa del Memorándum, apuntó contra las decisiones de Hornos y Borinsky. “Estos jueces y fiscales no sólo intervinieron en causas para garantizar la impunidad de Mauricio Macri y funcionarios de su gobierno, sino que son los espadachines de la persecución política que hubo en los últimos años contra Cristina Fernández y sus funcionarios”, afirmó. Mena sostuvo que si tenían una relación social con el entonces presidente debieron haberse excusado en las causas en las que intervinieron y en las que el Poder Ejecutivo tenía un rol activo. “Pueden tener relaciones sociales desde hace años; pero lo que no se puede es tener las dos cosas al mismo tiempo”.
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