Alberto Fernández junto a ministros, funcionarios y legisladores, promulgó la ley del aborto, en un acto realizado en el Museo del Bicentenario. Del oficialismo estuvieron casi todos los nombres propios de peso. De la oposición solo hubo dos legisladores. Ninguno de ellos del ámbito nacional. En la Cámara de Diputados hubo 49 legisladores de la oposición que votaron a favor del aborto. Integrantes de Juntos por el Cambio, el peronismo disidente y la Izquierda. En el Senado fueron 10 los legisladores opositores que acompañaron la ley. Ninguno de esos 59 estuvo presente en la Casa de Gobierno. Cuando Fernández levantó la cabeza para agradecerle a la oposición, solo reconoció entre los presentes al diputado provincial de Juntos por el Cambio Daniel Lipovetzky y a la diputada parlamentaria del Mercosur María Luisa Storani. La oposición se ausentó en masa al acto que se realizó en la Casa Rosada y que encabezó Fernández. Algunos legisladores que votaron a favor de la ley fueron invitados, otros no. Los que fueron invitados, no asistieron. Argumentaron vacaciones, cuestiones personales, impedimentos para viajar y compromisos agendados. No estuvieron nombres de relevancia en el Congreso y dentro de la “marea verde”, como es el caso de Martín Lousteau, Silvia Lospenatto, Luis Naidenoff, Guadalupe Tagliaferri o Mario Negri. En un sector importante de la oposición creen que hubo una utilización política del aborto por parte del Gobierno y que, en definitiva, hacerse presente en la Casa Rosada era formar parte de un montaje hecho por el oficialismo para capitalizar la sanción de la ley. “La ley había que sacarla y se sacó. Punto. No hay mucho para festejar con el desastre sanitario que es nuestro país”, aseguró un legislador radical. Hasta ahí llegó el amor con el oficialismo.
En el sector más duro de la coalición opositora no cayó bien la presencia de Lipovetzky. “No sorprende. Le gusta provocar”, aseguró un dirigente de peso en el PRO. En paralelo, un legislador del mismo espacio cuestionó la actitud del Gobierno de querer quedarse con los beneficios políticos de la aprobación de la ley. “La ley es del Congreso, no de la Casa Rosada”, rezongó. Un diputado del interbloque Federal, donde conviven peronistas y socialistas, ni siquiera se mostró sorprendido por no haber sido invitado. Asume que Alberto Fernández está enojado con los legisladores de ese espacio porque no acompañaron leyes claves. “No me invitaron. Fernández dice que hacemos oposición por el solo hecho de oponernos”, reveló. La decisión del Gobierno de no invitar a muchos de los legisladores que acompañaron la ley, cayó mal entre los opositores. Sólo fueron convocados dos o tres dirigentes opositores, como es el caso de Lousteau y Naidenoff, a quienes llamaron desde la Casa Rosada para hacerles llegar la invitación. Ninguno de los dos estuvo presente. El porteño adujo no poder por razones personales, el formoseño se vio complicado por la ausencia de vuelos desde su provincia por el aumento de casos de covid.
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