El Gobierno aseguró que la vacunación contra el coronavirus “no es condición indispensable” para la vuelta de las clases presenciales durante la pandemia. El ministro de Educación Nicolás Trotta afirmó que el proceso de la aplicación de las dosis contra el COVID-19 a los docentes arranca en febrero y que uno de los desafíos que tienen es que “la presencialidad vuelva a ser ordenador del sistema educativo”. La cartera de Educación les sugerirá a las provincias empezar el ciclo de este año con clases presenciales aunque esa decisión quedará a cargo de cada gobernador. Previo a tomar una determinación las jurisdicciones analizarán su escenario sanitario y el nivel de infectados en la región. Trotta sostuvo que la aplicación de la vacuna “no es condición indispensable para la presencialidad”. Expresó que el suministro de las dosis a los docentes empieza en febrero y que la prioridad de su área será que los alumnos vuelvan a las aulas durante la pandemia. Dijo que entre los desafíos que enfrentan están que la presencialidad “vuelva a ser ordenador del sistema educativo” y que los alumnos puedan “recuperar aprendizajes pendientes”. En cuanto a la posición de los gremios señaló que buscarán “construir consensos” y negó que el año pasado los sindicatos se hayan opuesto a la presencialidad. Afirmó que en el 2020 “en la mitad de las provincias hubo clases presenciales” y ponderó el “enorme compromiso de los maestros”. Desde los sindicatos, el secretario gremial de CTERA y adjunto de UTE Eduardo López, puso en duda el comienzo del ciclo lectivo presencial en Capital Federal. El gremialista dijo que “no se sabe si van a empezar las clases el 17 de febrero” y que “todo indica que no”. Consideró que si se guían por “los indicadores de los semáforos del ministerio de Educación” sobre la pandemia “ni se tendría que estar discutiendo”.
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