Axel Kicillof, se refirió a la campaña de vacunación que prepara su administración y adelantó que durante los operativos puede haber “momentos dramáticos” debido a que se trata de una dosis “que actúa a menos 18 grados y que cuando la sacás de esa temperatura, tenés un tiempo para aplicarla” porque después de un lapso ya no hace efecto. “Para mí, la vacuna es un vaso de agua en el desierto. Finalmente, la ciencia da respuesta a este problema que tenemos, que es el virus que nos va ganando. A partir del martes, en la Argentina le vamos a dar batalla”, resaltó el mandatario bonaerense. El ex ministro de Economía señaló las dificultades que pueden surgir debido a que es una tarea “que nunca se hizo” y “que es la más grande de la historia, en la provincia estamos diseñando un operativo ambicioso, complejo, que puede tener, por temas logísticos, de demanda o de oferta, momentos dramáticos en lo que respecta a repartir la vacuna”, advirtió Kicillof. Sobre este punto, el gobernador destacó la importancia de que los distintos actores que participen de la campaña están “muy sincronizados”, aunque aclaró que “si se corta la cadena de frío, no es que haga daño, sino que no hace nada, es como inyectarse algo inocuo”. “Yo creo que para una amplia mayoría, entre la que me encuentro, como persona, como ciudadano, como papá, como ser humano, que haya llegado la vacuna forma parte de una épica. No del kirchnerismo, del gobierno o de Alberto Fernández, forma parte de una épica de que en tan poco tiempo haya aparecido una respuesta”, sostuvo. “La vacunación no es un acto individual porque si el virus circula intensamente, esto empieza a llegar a las personas de riesgo. Por eso, la gente que irresponsablemente no se cuida no es un problema solo de ellos, por eso es un tema de salud pública”, agregó.
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