El femicidio de Paola Tacacho, en San Miguel de Tucumán, no se explica solamente por la brutalidad de su asesino, Mauricio Parada Parejas, el ex alumno que la acosó durante cinco años y que el viernes por la noche la siguió, la mató de al menos seis puñaladas y se suicidó. La sorpresa mayor fue cuando se conoció que la víctima había denunciado una decena de veces al agresor y que la justicia local hizo oídos sordos a los reclamos. La Legislatura de Tucumán recibió dos pedidos de juicio político para que se investigue el accionar del juez Francisco Pisa, que intervino en una de las denuncias que la docente realizó y que, según apuntan sus denunciantes, no adoptó las medidas para proteger a la víctima. Pero el juez Pisa también está en la mira hacia el interior del poder judicial: la Corte Suprema de Justicia provincial ordenó ayer también una auditoría urgente para analizar el accionar del magistrado, que en 2017 sobreseyó al asesino y archivó la causa en su contra. Un legislador de la UCR presentó uno de los dos pedidos de jury en su contra. El segundo lo presentó la organización defensora de los derechos de las mujeres “Mumalá”. “Este juez no escuchó a Paola cuando el femicida violó una perimetral de manera constante, y eso ya es un delito”, señalaron voceras de la organización, que sostuvieron que “no se tuvieron en cuenta las leyes de protección que nos amparan porque, cuando una mujer realiza una denuncia, hay que actuar de manera inmediata”.
En simultáneo, la presidenta de la Corte Suprema tucumana, Claudia Sbdar, ordenó una auditoría “urgente” para analizar las denuncias de la joven profesora salteña que dictó clases a su asesino en la carrera de Traductorado de Inglés en el Colegio Mark Twain de la capital provincial durante los primeros meses de 2015. “La verdad no me acuerdo mucho si pasó algo específico de por qué dejó. Pero se enojó mucho cuando Paola le puso una ‘mala nota’. Y por mala nota me refiero a un 8,50. Me acuerdo de eso porque estábamos sorprendidas de la reacción por esa nota”, contó Áilean Fratkin, una ex alumna de Paola y excompañera de Parada. La docente había realizado al menos 13 denuncias en el fuero Penal, una en el fuero civil por daños y perjuicios y obtuvo una denegación de atención de su caso en la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia, según informaron fuentes de la investigación.
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