Dolores Etchevehere quedó en libertad, luego de permanecer detenida durante cuatro horas en la departamental de La Paz, tras resistirse a abandonar la propiedad familiar ocupada ilegalmente por ella y por militantes de la agrupación liderada por Juan Grabois. La mujer salió por una puerta lateral de la comisaría en auto ocultándose para no ser captada por los medios, acompañada de su abogada. Según confirmaron fuentes cercanas al fiscal Oscar Sobko, la mujer fue puesta en libertad una vez que estableció su domicilio y que designó a sus abogados defensores. En tanto, será notificada de la fecha de audiencia de formulación de cargos por desobediencia judicial. Más allá de que el resultado judicial no les fue favorable, Leveratto se mostró contento por el resultado obtenido: “Gracias a la acción que tomamos, le mostramos al pueblo entrerriano quienes son estas mafias que hacen lo que quieren en la provincia. Revelamos su accionar. Ahora quedará continuar con la lucha”. Tras conocerse la sentencia, Grabois también habló y dijo: “Hemos sufrido una derrota; vamos a acatar el fallo y hoy mismo nos retiramos a las 19”. En medio de cordón de policías y escoltados por patrulleros y camiones de asalto, el grupo de militantes que se instaló en la estancia hace 14 días salió del predio mientras los ruralistas que se acercaron a apoyar a los hermanos varones Etchevehere festejan con fuegos artificiales.
Los hermanos Luis Miguel, Juan y Sebastián Etchevehere, tomaron posesión de la estancia y pasarán la noche en el lugar. Fueron autorizados a ingresar al predio para que Leonor Barbero, madre de Luis Miguel, Juan, Sebastián y Dolores, tome posición frente a un escribano y de esta forma hacer efectiva la resolución dictada por la jueza Castagno. Según narró el ex presidente de la Sociedad Rural Argentina, una vez que ingresaron a la casa el lugar se encontraba revuelto. “Me sentí violentado, pero más allá de esa situación vamos a pasar la noche acá”, relató. “Estamos viendo cómo están las cosas adentro, se ven las cosas cambiadas de lugar, y seguramente a medida que pasen las horas nos vamos a dar cuenta si falta algo o no. Tengo una sensación buena, de que diciendo la verdad y con la ley en la mano los que cometen delitos la pagan”, agregó.
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