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Axel Kicillof, confirmó que la temporada de verano en la provincia de Buenos Aires comenzará el primero de diciembre. Por su lado, el ministro de Turismo y Deportes de la Nación, Matías Lammens, precisó cuáles serán los protocolos que se van a aplicar para evitar la propagación del coronavirus durante el periodo de vacaciones. El funcionario aclaró que no será obligatorio el uso de una aplicación para solicitar un permiso antes de viajar y explicó que en los municipios se implementará un sistema de semáforo para controlar la situación epidemiológica de cada lugar. “En principio, el principal objetivo es que no haya un rebrote, por eso vamos a poner un plan DetectAr en cada una de las localidades, vamos a trabajar en la promoción de materiales como el alcohol en gel, el uso del tapabocas y el distanciamiento”, destacó. En este sentido, Lammens detalló que, “si eventualmente hubiera” un aumento significativo de infectados, las autoridades ya tienen pensado instalar para esa fecha “hospitales modulares en Mar del Plata, Villa Gesell y Monte Hermoso. Lo que si habrá son semáforos en cada uno de los municipios, que indiquen la situación sanitaria en la que se encuentren: verde es que están bien, amarillo es una señal de alerta y rojo significa que se encuentra en un momento complejo y si tenemos que tomar alguna restricción, en ese caso lo vamos a hacer”, agrego.

Por otra parte, Lammens también precisó que no será necesario el uso de la aplicación “Cuidar Verano” para poder viajar a los destinos turísticos, como había anunciado previamente el gobernador Kicillof durante una conferencia de prensa. “Creo que por ahí no se entendió, pero no va a ser un requisito indispensable para entrar a los lugares de veraneo. Nosotros lo que estamos haciendo es sugiriendo que todos descarguen esta App porque eso nos va a permitir tener un control del flujo de personas”, señaló. Además, el ministro explicó que, como en el marco del sistema de semáforo puede suceder que alguien reserve un pasaje o un alojamiento en un determinado lugar que luego pase a estado “rojo” y cierre los ingresos para los no residentes, se planteó que “en cada uno de los prestadores turísticos se va a ofrecer un plan de reprogramación muy amplio, de hasta 12 meses, y hasta se contempla la devolución total de lo que haya pagado” el damnificado. “Tenemos que prever todas las particularidades del caso. Es una temporada absolutamente diferente. Si nosotros vemos una playa absolutamente saturada, sin que la gente cumpla el distanciamiento social, vamos a tener que tomar decisiones. Eso no puede pasar”, agregó. Para esto, el funcionario consideró que es necesario “apelar al ojo del Estado para controlar que eso no suceda, pero también a la responsabilidad individual” para respetar las normas sanitarias, ya que la pandemia “implica tener unas vacaciones distintas”.

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