Los intendentes de Juntos por el Cambio, le respondieron a Sergio Berni, por la ácida crítica de el ministro de Seguridad dio ante la iniciativa de los alcaldes de enviar un proyecto de ordenanza a las legislaturas para que se los autorice a comprar pistolas eléctricas para equipar a los uniformados que trabajan en sus distritos. “Las TASER obviamente son para la Policía Bonaerense. Lo nuestro fue una sugerencia, no una imposición. La reacción de Berni nos sorprendió. Hasta pensamos que esto ayudaba. Hace un mes y medio que estamos esperando la firma del convenio para el equipamiento en seguridad. No hay ninguna duda de que la Policía Bonaerense depende del ministro Berni y del gobernador Kicillof. Los dos fueron absolutamente incapaces de evitar el levantamiento de la policía”, afirmaron. Néstor Grindetti (Lanús), Jorge Macri (Vicente López), Julio Garro (La Plata) y Diego Valenzuela (Tres de Febrero), dijeron que el dinero para la compra de las TASER, saldría del “programa nacional para el fortalecimiento de seguridad” en el AMBA que contempla el giro de un fondo inicial de $10.000 millones cuya ejecución quedará en gran medida en manos de los 24 intendentes del conurbano para la compra de patrulleros, equipamiento y armas, que el 4 de septiembre anunció Alberto Fernández junto al gobernador Axel Kicillof. Cuando Berni se enteró por los medios de comunicación de la iniciativa de los cuatro alcaldes de la oposición de adquirir las pistolas, reaccionó como suele hacerlo, con ironía y sin medir las posibles consecuencias de sus palabras. El ministro dijo: “Lanús no tiene Policía; si quieren comprar pistolas, las pueden comprar, pero las van a usar entre los funcionarios. La Policía local es parte de la Bonaerense, el plan de seguridad es del ministro de Seguridad de la Provincia, no del municipio”.
Hace un mes y medio, el gobierno nacional junto a Kicillof y con la presencia de 24 intendentes del Conurbano dijeron que se creaba un fondo de seguridad de más de 7.500 millones de pesos para distribuir entre 24 distritos para la compra de elementos de seguridad cuya adquisición se iba a acordar en un convenio entre cada municipio y la provincia. Desde las intendencias opositoras afirman que hasta ahora no recibieron el dinero prometido y, se sienten “usados” en el momento en que se hizo el anuncio. “No hay ninguna duda de que la policía de la provincia de Buenos Aires depende del ministro Berni y del gobernador Kicillof. Los dos fueron absolutamente incapaces de evitar el levantamiento de la policía. Tuvieron que meterlo al Presidente para resolver este conflicto. “No entendemos por qué se molestó Berni. Si compramos las pistolas Taser era para que ellos las utilicen. Nosotros hemos comprado patrulleros, cámaras y hasta chalecos, para equipar a los policías”. Desde la casa de gobierno de La Plata, los allegados al gobernador Kicillof prefieren no opinar sobre la disputa entre su ministro y los intendentes de Juntos por el Cambio. De hecho, aseguran que el propio gobernador se sorprendió cuando escucharon el viernes a Berni declarando que si el juez ordena el desalojo del predio de Guernica como está previsto para el 15 de octubre, no podrá realizarlo porque no consigue juntar los cuatriciclos y los colectivos que necesita para llevar gasta Presidente Perón a los policías.
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