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La cúpula de la CGT está en plena organización del 17 de octubre, al que serán invitados Alberto Fernández, los gobernadores oficialistas y dirigentes del Partido Justicialista. Por la pandemia, no se piensa en una movilización callejera sino en un acto que podría realizarse en un lugar simbólico como el salón Felipe Vallese del histórico edificio cegetista de Azopardo 802. La idea será analizada durante una reunión virtual del consejo directivo cegetista, que también analizará la crisis de las obras sociales, sobre todo a partir de que se frenó el proyecto de aumentar los aportes al sistema de salud; el diálogo con el Gobierno, la marcha de las paritarias y la situación del empleo, entre otros temas. En tanto en el último encuentro que tuvo la CGT con Fernández, le pidieron que “el peronismo tuviera más espacio en el Gobierno”, en referencia a los gobernadores, los intendentes y los propios sindicalistas. Alberto Fernández estuvo de acuerdo, según fuentes cegetistas. Y nadie habló de Cristina Fernández. Con ese espíritu surgió luego la propuesta de festejar el 17 de octubre, aunque la iniciativa será considerada por el consejo directivo de la CGT y, en caso de aprobarse, sondearán a representantes del peronismo para que concurran. El salón Felipe Vallese de la sede cegetista, que lleva el nombre el primer obrero desaparecido, en 1962, y en el que habló varias veces Juan Domingo Perón, tiene capacidad para 300 personas sentadas, por lo que los dirigentes estiman que puede garantizarse el distanciamiento social necesario para evitar contagios entre los que asistan al acto.

Por otra parte, en la reunión virtual también se dará un informe sobre la situación de las obras sociales, sobre todo luego de que quedó congelada la propuesta de aumentar los aportes de los trabajadores y empleadores al sistema sindical de salud, que era negociada por la CGT y el Gobierno, ante la resistencia de algunos dirigentes. La idea que se estaba conversando era aumentar del 3% al 4% del salario los aportes de cada trabajador para las obras sociales del 6% al 7% las que paga el empleador, con lo cual las contribuciones al sistema ascenderían en total del 9% al 11%. Con una recaudación mensual de 29.000 millones de pesos, se estima que los dos puntos de suba de aportes representan unos 6.000 millones mensuales adicionales que ayudarían a financiar el sistema de salud. Luego de que las tratativas para avanzar con ese proyecto fueron reveladas sorpresivamente por el ministro de Salud, Ginés González García, se mostró en desacuerdo el vicepresidente Asuntos Laborales e Internacionales de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja, quien afirmó: “No estamos de acuerdo con más impuestos al trabajo que generan más informalidad, menos empleo y menos competitividad”.

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