El tiempo - Tutiempo.net

La policía de la provincia de Buenos Aires, desalojará el predio de 100 hectáreas usurpado en Guernica por más de 2.000 familias. El procedimiento busca evitar el enfrentamiento con los ocupantes. Axel Kicillof y, su ministro de Seguridad, Sergio Berni, monitorean día a día las circunstancias que rodean a la mayor toma de tierras en territorio bonaerense. La orden, tanto política como la del fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta, es no dejar nada librado al azar. Escenas de corridas, de uniformados reprimiendo, podrían generar un altísimo costo político a la administración provincial que ya se vio sacudida por policías rebeldes protestando en las calles, y hasta frente a la Quinta Presidencial de Olivos. Un segundo tema tampoco pasa desapercibido. En los últimos desalojos, por ejemplo el que tuvo lugar en González Catán, en La Matanza, la policía secuestró armas caseras. Eran facas, lanzas, cuchillos hachas, machetes, entre otros elementos que los usurpadores utilizaron contra las fuerzas de seguridad. La jefatura policial está más alerta y atenta que nunca: teme una réplica si el desalojo es forzoso. Tanta es la tensión que el propio jefe de la fuerza, el comisario general Daniel García, pasó largas horas en La Plata diseñando con Berni y sus asesores el plan a seguir, inclusive en las horas previas y posteriores a la resolución del conflicto por los reclamos salariales.

Los detalles que se están extremando llegan al punto de no fiarse por la información que surge de la propia toma en cuanto a la cantidad de modestas casillas levantadas en las parcelas privadas ocupadas y a la cantidad de personas que permanecen allí. Por ese motivo, y a través de un helicóptero, recorrieron el inmenso predio que está destinado a la construcción de un barrio cerrado, y que iba a comenzar a ser vendido a los interesados inversionistas cuando irrumpió la toma organizada. Desde el aire, los especialistas trazaron un mapa, marcaron puntos, calcularon la densidad de la población, la cantidad de estructuras montadas y tomaron fotos. Concluyeron que algunas de las chozas que se observaban fueron levantadas sólo para ocupar la fracción de tierra que más tarde sería vendida a otras personas, por montos entre $30.000 y $50.000. Por la estafa fueron detenidas dos personas y la justicia investiga si detrás de esa maniobra hay una red mafiosa similar a la desarticulada en tomas similares en la ciudad de La Plata. La modalidad es sencilla pero ilegal. Un grupo de personas se aprovecha de la necesidad de la gente de tener una vivienda y le ofrece, a cambio de una suma de dinero a pagar en cuotas, una “cesión de derechos de posesión” del supuesto lote, lo cual no implicaba la propiedad del terreno, que fue dividido en partes iguales tras el comienzo de la usurpación. Las medidas son 20×20, o sea unos 400 metros cuadrados por familia. Para desocupar el predio de Guernica, deberá haber “presencia del servicio de asistencia médica, ambulancia, internación y/o traslado de las personas y otros que se requieran, en particular los encargados de activar protocolos referidos a la pandemia de coronavirus”.

Compartir

.