Alberto Fernández dijo: “No descarto accionar el botón rojo para endurecer las medidas de aislamiento social en caso de que aumente la ocupación de camas de terapia intensiva por la pandemia de coronavirus”, asegurando que no permitirá que el sistema sanitario “llegue a un punto de colapso, no voy a dejar que el esfuerzo que hicimos se pierda. Lo dije el primer día, lo más importante es que la gente tenga la posibilidad de ser atendida, y hay muchos lugares donde la utilización de camas de terapia intensiva han crecido y no voy a permitir que lleguen a un punto de colapso”, advirtió. También insistió con que no existe en rigor una “cuarentena”, sino que lo que se pide es “un aislamiento sanitario” ante el alto nivel de contagios por coronavirus que atribuyó a la mayor circulación de personas. “Es falso que haya 160 días de cuarentena. La verdad no hay cuarentena. La cuarentena supone encierro, es quedarse encerrado en su casa y la gente sale, se mueve. Lo que pedimos es aislamiento sanitario de quienes están con mayor vulnerabilidad”, dijo el jefe de Estado”. Agregó que “hay mucha gente que responsablemente se cuida y se queda en su casa” y, en ese sentido, declaró que “no hay que confundir a la gente” porque “el riesgo existe” y hay “mucha gente contagiada que no lo sabe” y puede contagiar a personas con mayor vulnerabilidad.
Consultado sobre economía sostuvo: “No está en mis planes devaluar la moneda nacional”. En referencia a la demanda creciente del denominado dólar ahorro, señaló que “ese es un problema muy serio y la verdad es que quisiera que la gente confíe más en nosotros, no potenciaría el cepo, tenemos que ver cómo podemos acumular más dólares. Queremos que la gente confíe más en el peso. Ahora tienen bonos en pesos que están funcionando muy bien” en el mercado, aseveró. Al evaluar la situación de la economía, Fernández expresó que “estamos saliendo, el consumo está aumentando y el uso de la energía para la actividad industrial es igual que antes de la pandemia”. Tras el arreglo de la deuda con los acreedores externos, dijo que “ahora viene la negociación con el Fondo Monetario Internacional, la Argentina debe desendeudarse debe procurar crecer más, debe tener un dólar competitivo para exportar más. Nosotros ya tenemos programado cómo seguir”, subrayó. Más adelante, puntualizó que “el 15 de septiembre tenemos que presentar el presupuesto 2021 y allí van a tener una idea de cómo van a ser las metas fiscales y la política monetaria y cambiaria para el próximo año”. En referencia a los reclamos por la falta de un programa económico, Fernández subrayó que “aquellos que reclaman por un plan, les recuerdo que con todos los planes que se presentaron así nos fue”.
En otro tramo de la entrevista, señaló que “la pandemia se politizó en Argentina”, movida por “factores de poder y por la oposición”, que “la usaron como mecanismo de ataque, inventaron el enamoramiento del Gobierno con la pandemia”. Dijo que sigue “día a día” cómo evoluciona la ocupación de camas en el país y adelantó que el lunes va a viajar a Mendoza a ver “cómo” se puede ayudar, en un marco en el que el gobernador “ya tomó medidas más restrictivas” frente al crecimiento de casos. Agregó que seguirá “hablando con todos los gobernadores”, que “hace un mes y medio tenían una perspectiva distinta en su provincia que la que tienen hoy” por la expansión del virus por todo el país, más allá del Área Metropolitana de Buenos Aires. Finalmente, respecto a la apertura de actividades en la ciudad de Buenos Aires, explicó que lo que los intendentes plantean es “el efecto demostración”, es decir que lo que ocurre en un lugar “comienza a repercutir en otros lados”. Fernández afirmó que se va a “seguir juntando” con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y destacó que le tiene “mucho afecto” pero “está claro” que “no” son “lo mismo”.
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