Finalmente el Protocolo Nacional para la Atención Integral de las Personas con Derecho a la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) entró en vigencia en la Ciudad de Buenos Aires, ya que las autoridades locales decidieron no vetar la adhesión que fue aprobada por la Legislatura porteña a mediados de julio pasado. A través de un comunicado que compartió en su cuenta oficial de Facebook, el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, anunció que, de forma paralela, su administración va a impulsar medidas para reducir los casos de gestación no deseada. El mandatario local aclaró que él siempre fue “muy claro” en cuanto a su “posición personal frente al aborto”, del cual está en contra, pero remarcó que la Corte Suprema de Justicia estableció ciertas “causales” que autorizan esta práctica ante determinadas situaciones y eso “no puede soslayarse”. En esta línea, recordó que “el 16 de julio la Legislatura porteña sancionó con amplia mayoría (50 votos a favor, 3 abstenciones y 7 en contra) la ley de adhesión” de la Capital Federal al protocolo ILE por causas justificadas. “Respetando esa decisión, el Poder Ejecutivo de la Ciudad impulsará un conjunto de medidas para fortalecer la prevención del embarazo no deseado y brindar información y opciones de acompañamiento que garanticen el pleno discernimiento de la elección que enfrenta una embarazada”, agregó Rodríguez Larreta.
De esta manera, el Gobierno porteño determinó no avanzar en el veto de la ley, como lo reclamaron organizaciones “pro vida” en las últimas semanas, ya que este lunes a la medianoche venció el plazo legal para hacerlo. No obstante, acompañó esa decisión con el anuncio de esas medidas complementarias para evitar, por ejemplo, la gestación no deseada y agilizar el sistema de adopciones. En ese marco, anticipó que trabajará para “garantizar que los métodos anticonceptivos les lleguen a todas las personas” y para “profundizar las charlas con jóvenes sobre la salud sexual y reproductiva en el marco de un proyecto de vida”. Por otra parte, el mandatario también explicó que se va a implementar “un programa de derivación” para que las instituciones médicas de la Ciudad puedan acogerse a “la libertad de conciencia”, pero al mismo tiempo la persona que lo solicite pueda acceder a la interrupción del embarazo, si es que se encuentra dentro de las causales previstas. Por último, se aclaró que “luego de las 24 semanas” de gestación, este protocolo “sólo puede encuadrarse en los causales de riesgo grave e inminente de vida de la madre”.
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