La presidente del PRO, Patricia Bullrich, salió al cruce de las expresiones de Alberto Fernández en su discurso del 9 de julio pasado: “Yo vine acá a terminar con los odiadores seriales. No vengo a instalar un discurso único, yo sé que hay diversidad y celebro y propicio la diversidad de todo tipo, diversidad de género e ideológica”, dijo Fernández. Bullrich le respondió a través de una carta abierta que tituló “Que el odio no sea un nuevo enemigo imaginario” porque, como explica en las primeras líneas, “gobernar con la Constitución Nacional, para el Estado de Derecho, y creer en el pluralismo y la tolerancia cimentados en hechos, no es patrimonio de odiadores sino de republicanos”. Dijo haber escrito este texto para expresarle al presidente que no siente ni sintió nunca odio hacia él y su espacio político: “Sepa que el hecho de que nuestra Nación se cimente sobre pilares diferentes, elegir otro camino y otro modo para llegar al objetivo de tener una patria libre, grande y de trabajo, no me convierte a mí ni a quienes represento en una odiadora serial”. La tensión y la interacción entre la ex ministra de Seguridad de la Nación y el bloque oficialista comenzó a raíz de un comunicado firmado por algunos miembros del PRO en el que calificaban al crimen de Fabián Gutiérrez de una enorme gravedad institucional. La posición del documento ameritó la reacción de varios funcionarios del gobierno actual por intentar “politizar” el asesinato del ex secretario de Cristina Fernández.
El enfrentamiento con Alberto Fernández continuó, cuando el mandatario dijo: “Que el PRO, UCR y Coalición Cívica, se animen a firmar un documento como el que firmaron, sembrando dudas sobre la muerte de Gutiérrez es canallesco. Me parece una miserabilidad absoluta”. Automáticamente, Patricia Bullrich salió a responderle: “Usted fue uno de los primeros en vincular a nuestro gobierno con la desaparición de Maldonado. No tuvo el menor empacho en decir que había sido un crimen de Estado. Si digo que su actitud fue canallesca me quedo corta…”. En el último documento, la presidenta del PRO se dirigió directamente hacia el jefe de Estado: “Cuando se es presidente hay que tener extremo cuidado con las palabras que se eligen para hacer referencia a los opositores porque es muy corta la distancia entre el verbo y la acción. Le recuerdo que fue Usted, en estos meses de gobierno, quien ha tratado de ‘imbéciles’ a algunos ciudadanos, de ‘miserables’ a los empresarios, de ‘locos’ a quienes gobernamos antes que usted, y hasta convalidó a través de sus redes sociales que a un periodista se lo etiquete con el rótulo de ‘gordito lechoso’ y a otro le propinó un golpe digital”. En la carta abierta le dijo que el odio es contagioso, le pidió que “no confunda unidad con unanimidad ni su misión con sumisión” y le planteó que aún está a tiempo de retractarse, que admitir su error sería un gesto de grandeza. “Llama la atención, señor Presidente, que no lo aturda su propio silencio y el de sus principales funcionarios, cuando dirigentes que simpatizan con su espacio declaran públicamente que les gustaría ver al ex presidente Macri colgado de la Plaza de Mayo. También que nos acuse de ‘canallas’ cuando vemos en el asesinato de un ex funcionario el recuerdo de una argentina robada”, expresó.
“Le pido que retroceda al 18 de diciembre del 2017, durante el tratamiento de la Reforma Previsional en el Congreso. Llovieron toneladas de piedras sobre las fuerzas de seguridad, recuerde. Piedras y morteros caseros que impactaron sobre las ventanas de la democracia de nuestro país, agitadas y lanzadas en gran medida por el espacio político que usted representa. Frente a semejante atropello institucional a la democracia, nuestra respuesta no fue catalogarlos como ‘odiadores seriales’, aunque tuvieron una actitud extremadamente irresponsable. Le reitero que, a pesar de nuestras diferencias, cuenta conmigo para reconstruir un país que ya lleva sufriendo demasiado, pero comprenda que no lo haré sola; intentaré llevar no una voz individual sino la representación de una fuerza social que existe, que sueña y que peticiona”, concluyó Patricia Bullrich en su carta abierta al Presidente de la Nación.
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