El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, intentó bajarle el tono a la diferencias de criterio que existen en referencia al aislamiento preventivo y obligatorio en el conurbano y en la Ciudad de Buenos Aires. En ese sentido, aseguró que no existe grieta entre ambas administraciones y sobre la vuelta a la fase 1 en el Área Metropolitana de Buenos Aires declaró: “No doblegué a Larreta, lo veníamos hablando”. Sin embargo, de cara al 18 de julio, el mandatario del Frente de Todos advirtió que “tomar medidas distintas es inconducente”. Kicillof mantuvo una reunión con el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, para analizar el nivel de circulación, los operativos y la capacidad hospitalaria tras la primera semana de retroceso de la cuarentena. El mandatario provincial insistió en que los efectos del estricto confinamiento “los vamos a ver en 10 días, los números de hoy no reflejan la cuarentena actual”. “Un éxito de la cuarentena más estricta es que deje de crecer de manera exponencial, se estabilice y dé un respiro”, analizó. Kicillof también habló con Horacio Rodríguez Larreta, con quien acordó “hacer una evaluación conjunta más adelante” para determinar el camino a seguir a partir del 17 de julio, cuando culmine esta nueva etapa de fase 1. “Vamos a estudiar el resultado de las medidas con la voluntad de flexibilizar y volver a la situación anterior”, adelantó el gobernador, resaltando que : “La idea es coordinar las acciones porque es una fantasía que la General Paz sea algo que el coronavirus le dé bola. De un lado y del otro no hay dos realidades muy distintas, son espacios urbanos únicos”.
De cara a las reuniones que se llevarán a cabo la semana próxima para decidir el futuro del aislamiento en la Capital Federal y los 35 municipios del conurbano más afectados que integran el AMBA, Kicillof advirtió que “tomar medidas distintas es inconducente. En mi territorio tengo 69 distritos en fase 5, abiertos como las provincias que no tienen casos, donde hace 21 días no se registran contagios”, pero “un día aparece uno y contagia a otro, cuanto más abierto estás, más rápidos son los contagios y más difícil es extinguir el foco”, ejemplificó para resumir la problemática epidemiológica. A diferencia del interior de la provincia, Kicillof justificó la marcha atrás en el Área Metropolitana: “Venían duplicándose los contagios muy rápidamente; si eso seguía así en 10 días ibas a tener 4 mil casos”. El pasado lunes, el gobernador kirchnerista sostuvo que la Ciudad de Buenos Aires “es donde más contagiados hay cada 100 mil habitantes”, en ese sentido, esta vez definió como un “degradé” para explicar el aumento de casos de coronavirus en municipios del conurbano que se encuentran más cercanos a la Capital Federal: “En el tercer cordón hay 180 casos cada 100 mil, en el segundo cordón 200 y pico de casos, en el primer cordón 300 casos, cuando vas a la Ciudad hay 1000 casos cada 100 mil habitantes. La infección empezó ahí, se va extendiendo y es donde hay que tomar medidas. La única que existe es ésta: el aislamiento”.
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