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Durante quince días el gobierno nacional restringiría fuertemente la circulación en el área metropolitana de Buenos Aires, como una de las maneras de amortiguar la propagación de contagios de COVID-19 y, alivianar la ocupación de las camas de terapia intensiva en la ciudad y provincia de Buenos Aires. La decisión ya está tomada, pero no significa un regreso completo a la fase 1 de la cuarentena, ya que se mantendrán abiertos negocios de cercanía. “Tanto Horacio Rodríguez Larreta, Axel Kicillof y yo estamos de acuerdo”, dijo Alberto Fernández durante una reunión con editores de medios gráficos y audiovisuales. El objetivo es tomar la medida “cuanto antes” y podría anunciarse, cuando Fernández, Kicillof y Larreta vuelvan a encontrarse para definir la próxima etapa. Todavía están en estudio qué actividades volverán a cerrar. El Gobierno intenta que el freno a la circulación de personas distienda la situación de las salas de terapia intensiva, que, en los últimos días, incrementaron fuertemente su nivel de ocupación. En el conurbano, una decena de municipios ya superan el 60% y se acercan al punto crítico. En paralelo, las cifras de personas con coronavirus aumentaron: el Gobierno informó que 2285 personas dieron positivo al test de COVID-19 y los infectados en el país llegaron a 47.216.

Además, se confirmaron 35 nuevas muertes, que elevaron el número de víctimas mortales a 1078. En la provincia de Buenos Aires se alcanzó un nuevo récord, con 1334 contagiados para una sola jornada. El aumento de casos tiene un correlato directo en la ocupación de camas de terapia intensiva . En ese contexto, Fernández quiere enviar con la medida un mensaje de advertencia a la población para que refuerce su aislamiento, si bien dijo que las nuevas restricciones a la circulación abarcarían entre “10 o 15” días, sus colaboradores confirmaron ayer la segunda opción, para que el período pudiera completar dos semanas. El endurecimiento acordado por los gobiernos nacional, porteño y bonaerense apunta a restringir al máximo la circulación de personas durante el plazo que dure la medida. Las personas autorizadas a trasladarse volverán a ser sólo aquellas dedicadas a las tareas esenciales y a los comercios de cercanía de los barrios. La decisión implica un serio desafío en los controles gubernamentales ya que la nueva etapa encuentra la cuarentena cerca de cumplir 100 días, con el inevitable cansancio social frente a las restricciones. Fernández tuvo palabras elogiosas sobre el papel que juega Rodríguez Larreta en la cuarentena y puntualizó que en la ciudad de Buenos Aires “uno de cada tres” vecinos es paciente de riesgo. Ante una consulta sobre la efectividad de la nueva medida, el Presidente reconoció que no existía una “certeza absoluta”, pero expresó su confianza sobre la posibilidad de contener el ascenso de la curva en julio, que aparece como un mes determinante para el futuro de la pandemia en la Argentina.

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