La legislatura bonaerense comenzará a tratar el proyecto de ley impositiva que definirá los gravámenes con los que deberá gestionar durante el 2020 el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. El proyecto que envió el Ejecutivo provincial el 24 de diciembre cuenta 108 artículos y una copia del Pacto Fiscal que en total suman 150 páginas. La extensión y la fecha es la excusa que ponen algunos sectores políticos para intentar trabar la discusión, ya que los 138 legisladores se encontraban dispersos por toda la provincia y recién hoy a la mañana comenzarán a arribar a La Plata.
Kicillof y su equipo aseguran que la norma busca dotar de progresividad a los impuestos de la provincia y que los aumentos establecidos acompañarán a la inflación de 2019, estimada en 55%. Para los muebles urbanos López señaló que “amplios sectores medios urbanos tendrán aumentos muy moderados: el 86% de los contribuyentes afrontarán aumentos menores a 3.500 pesos para todo el año, se trata de cerca de 3,8 millones de contribuyentes de los 4,5 millones que afrontan el impuesto”.
Para los rurales, en tanto, el ministro dijo que habrá “exenciones a propiedades pequeñas de producción agropecuaria, en especial la tambera, se estableció un esquema de segmentación que beneficia a pequeños y medianos productores partiendo de un 15% para las propiedades de menor valor”. En el artículo 10 de la norma se fijan las escalas de alícuotas a los efectos del pago del impuesto Inmobiliario Rural, con un piso de una base imponible para unidades de hasta de $105.000 donde no paga una cuota fija y queda con un alícuota de 1,059%, y un techo para tierra rurales con una valuación fiscal de más de tres millones de pesos queda con una cuota de $112.327 y una alícuota sobre el excedente límite mínimo de 7.058%.
En lo que se refiere al impuesto automotor, como se ajusta por los valores de los precios de los 0 km que acompañaron la inflación, se mantienen en las mismas alícuotas vigentes en 2019 y sólo se incrementa para el transporte de cargas.
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