La interna kirchnerista alcanzó su punto más alto de ebullición a raíz de la disputa de las tarifas entre Martín Guzmán, ministro de Economía, y Federico Basualdo, subsecretario de Energía. En este sentido, Alberto Fernández se encargó de dar el tema por finalizado. “Es un tema terminado. Nosotros vamos con el aumento que discutimos”, aseguró el mandatario. Al conflicto, que tuvo en vilo al oficialismo, lo calificó como un “desencuentro innecesario” y comentó: “Lo que yo digo es que nosotros imaginamos un escenario distinto al que está ocurriendo. Estamos cerca de resolver la segmentación”. Tras el hecho de público conocimiento, el propio Fernández se encargó de hablar con Guzmán, quien lo acompañó en su gira europea para renegociar con el Fondo Monetario Internacional y el Club de París, y consensuaron en “fijar un incremento del 9 por ciento, y punto”. Las declaraciones del mandatario nacional se dieron a conocer luego de que dictara un nuevo Decreto de Necesidad y Urgencia en el que se pronunció un confinamiento estricto de nueve días, que abarca desde el pasado sábado 22 hasta el domingo 30 de mayo inclusive. Esta es una de las medidas que tomó para disminuir los casos de la segunda ola de la pandemia de coronavirus que azota sin parar al país. En este sentido, también se refirió a la suspensión de las clases presenciales, una resolución que generó rispideces con la Ciudad de Buenos Aires. “Es la obsesión de la salud por la salud lo que nos complica la educación. No es que no tengamos obsesión. ¿Cuál es la prioridad: que se eduquen o que estén sanos? Bueno, mi prioridad está en salud”, dijo Alberto Fernández. “Si hago como si no pasara lo que está pasando en Argentina, el riesgo es muy grande y está visto que tenía razón”, agregó. “No soy un experto en la materia y no es que yo tenga información reservada que me permita conocer de antemano cosas que los argentinos no saben. Lo que sí tengo una ventaja: vi lo que pasó en Europa”, expresó. Fernández insiste con medidas más restrictivas desde Semana Santa. Él sostuvo que “muchos” no lo escucharon. En marzo, invitó a la sociedad a “un llamado a la reflexión”. “No quiero volver atrás, pero hubo jurisdicciones que no respetaron las medidas, hubo jurisdicciones que decían que no les hacía falta. Después dicté medidas específicamente para el AMBA y advertí ese día que se iba a extender a todo el país y no me escucharon y las camas se ocuparon a gran velocidad”, lanzó. Según explicó, si se compara el confinamiento de nueve días con lo que hizo Europa, a esta nueva medida se la cataloga como “martillazo” y “te permite barajar y dar la vuelta, bajar el número de contagios, ganar tiempo en la administración de la salud y la atención de los contagios”. “Yo lo último que quiero es que la gente padezca más de lo que ya padece. La gente padece lo que le dejaron en el 2019 y se les sumó la pandemia. Yo todo lo que pueda hacer para que la gente no padezca eso, lo voy a hacer. Pero antes que nada, cuido la vida de la gente”, concluyó.
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