Carlos Zannini, ladero de la vicepresidente Cristina Fernández y actual procurador General del Tesoro, fue uno de los denominados “vacunados VIP”. En el marco de la causa que derivó en la salida del ministro de Salud, Ginés González García, Carlos Zannini se vacunó contra el COVID-19 como “personal de salud”. A meses del escándalo, dijo que no se arrepiente “porque estaba en las condiciones legales para poder vacunarme. El 20 de diciembre surge la resolución 2883, yo acudo a la autoridad sanitaria, porque estoy incluido como mayor de 60 años, con enfermedades prevalentes y como autoridad decisional. Se podía hacer, fui y lo hice. Me arrepiento de no haberme sacado la foto en aquel momento”, justificó. Su esposa también fue inoculada contra el coronavirus y Zannini reafirmó que “no hemos cometido ninguna violación de normas”. El funcionario ultra “K”, también volvió a cuestionar el fallo de la Suprema Corte de Justicia que avaló la presencialidad en las escuelas de la Ciudad, considerando que “el fallo tiene una finalidad política. No es un fallo que esté a la altura de la Corte Suprema de Justicia”. Tras remarcar que los jueces “están haciendo una interpretación de la Constitución Nacional que no está en ningún lado”, afirmó que la decisión “tiene una finalidad política”. El funcionario del Frente de Todos opinó que “la Justicia viene dando muestras que necesita un cambio”, pero aclaró que cree que eso “no va a poder ser desde afuera” del Poder Judicial. El procurador del Tesoro habló también de las diferencias que se profundizaron la última semana en la coalición oficialista entre el ministro de Economía Martín Guzmán y el subsecretario de Energía, Federico Basualdo. Zannini dijo que le pareció “un destrato a un funcionario y una gran equivocación. Las cosas no se resuelven de esa manera, yo lo conozco a Federico hace bastante tiempo y sé que es un chico serio y trabajador, muy inteligente, y que se dedica con mucha responsabilidad a la tarea que le han encomendado”, analizó. A la vez destacó al ministro de Economía: “Guzmán me parece una persona valiosa dentro del gobierno”. El funcionario cargó contra la oposición por “obstruir en lugar de argumentar”. “Eso hace que cualquier diferencia dentro del gobierno se vea como una cosa grave, sabíamos desde el comienzo que esto no iba a ser fácil, lo importante es reconocer que tenemos que estar juntos”, enfatizó. “En ese ataque agraviante que continuamente la derecha está ejerciendo sobre un gobierno nacional y popular, estas cosas tensan y por ahí hay actitudes que no se condicen con la comprensión que debemos tener todos del sacrificio que cada uno tiene que hacer”, analizó. Zannini volvió a apuntar contra la Justicia y la “derecha autoritaria” en el marco de lo que planteó como “guerra jurídica” y “lawfare”. “Acá violaron la Constitución, las leyes, los códigos procesales para encarcelar a gente excluirlos de la política”, dijo sobre la situación procesal de ex funcionarios kirchneristas detenidos por causas de corrupción.
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