Desde hace dos semanas el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, adoptó una nueva metodología de trabajo en la temporada de verano. Se reúne cada siete días con los intendentes de la Costa para hacer un monitoreo de cómo está el escenario sanitario, el que más le preocupa al mandatario debido al aumento de casos que se registraron en la provincia entre las tres últimas semanas de diciembre y la primera de enero. En esta oportunidad el encuentro fue en Monte Hermoso y contó con la presencia de sus principales ministros. Estuvieron el de Seguridad, Sergio Berni; el de Producción, Augusto Costa, y el de Salud, Daniel Gollan. También se sentaron en la mesa el jefe de Gabinete, Carlos Bianco, y el viceministro de Salud, Nicolás Kreplak. En la reunión surgió una buena noticia. Luego de cuatro semanas consecutivas de aumento de casos en la provincia, se registró una baja en la cantidad de contagios. En el gobierno bonaerense quieren esperar a que la baja sea una tendencia marcada para estar más tranquilos, pero consideran que las medidas que se tomaron surtieron efecto. Aumentar los controles y restringir la apertura de comercios entre la 1 y las 6 de la mañana en 118 municipios impactó en el escenario sanitario. Sumado a los reiterados llamados del gobierno provincial para que la gente tome consciencia y la baja en la cantidad de gente permitida que podía asistir a encuentros privados. En el Ministerio de Salud bonaerense reinaba la preocupación por el aumento de casos tan rápido. Lo blanqueó Gollán después de la reunión, cuando reconoció que al ritmo en que habían crecido los contagios, esperaban tener cerca de 9 mil en dos semanas. Las medidas tuvieron efecto y se empiezan a ver los resultados. Esa es la noticia que desde el Gobierno les bajaron a los intendentes.
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