Juan Grabois advirtió que va a buscar hasta debajo de la última piedra para saber dónde está el patrimonio de Luis Miguel Etchevehere. El referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) aclaró que él no convalida las tomas de tierra, sino que intenta buscar soluciones a este tipo de problemas. Consultado específicamente por este predio, que actualmente está siendo ocupado por un grupo de militantes de su agrupación y por la hermana de Etchevehere, Dolores, Grabois resaltó que los bienes en disputa “no son solamente cinco campos”, sino que además “hay cuentas off shore y activos financieros por todos lados. Ella me vino a pedir ayuda como abogado. Yo soy un hombre de los movimientos sociales. Me dijo que empatizó conmigo cuando me vio en la televisión hablando de la cuestión de la tierra y la reforma agraria”, recordó. En este sentido, relató que la mujer le contó cómo sus familiares se habían apropiado de tierras y habían cometido una cantidad de ilícitos a partir de los cuales se constituyó el patrimonio. Yo le propuse que formemos un proyecto con los jóvenes por el clima, con pequeños productores familiares, con un equipo de abogados y documentalistas, y vamos a buscar, verdad, reparación y justicia de todo, no solamente de lo que le pasó a ella”, detalló. A cambio, la hermana del ex ministro se comprometió con “la cesión de un 40% de su sucesión hereditaria, pero no para dársela a Juan Grabois, sino para la cooperativa de pequeños productores, para el Proyecto Artigas”.
“Hay que tener el cerebro del tamaño de una nuez para pensar que yo quiero sacarle las casas a la gente. Nunca le robé la propiedad privada a nadie. ¿Por qué lo haría ahora si nunca lo hice? Mi discurso es que, tanto para los que les gusta la propiedad privada como para los que no, esto va a pasar. Para resolverlo hay que hacer lotes con servicios en la Argentina, muy difícil no es”, explicó. Grabois sostuvo que hay una correlación entre la desigualdad y la criminalidad en las sociedades y remarcó que eso pasa en toda América y en Europa, por lo que consideró que solamente está planteando una realidad. Hay que trabajar más la empatía con los que están más abajo porque empatizar con los que están igual o más arriba que uno es fácil. Si yo no tuviera para darle de comer a mis hijos es posible que tomara un camino muy distinto al que tomé en mi vida, que es la de vivir con un nivel de confort muy por debajo de aquel con el que nací. Es muy posible que buscara cualquier opción. Si lo puedo resolver hurtando, lo hurtaría”, agregó. Siguiendo con esta línea, el referente del MTE argumentó que “si no hubiera necesidad de empleo, no habría 10 cuadras de cola cuando hay un puesto disponible” y “si no hubiera una mala base social, no habría intermediarios” negociando ayudas para los sectores más vulnerables.
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