El mediático ministro de Seguridad bonaerense Sergio Berni, se refirió al caso del jubilado que mató a uno de los tres ladrones que ingresaron a robar en su casa de Quilmes y que terminó con la víctima detenida por exceso en la legítima defensa. Berni dijo: “La justicia está mirando más los derechos de los delincuentes que los de la ciudadanía”. Jorge Ríos, de 71 años, sufre de EPOC, le sacaron un riñón, tuvo un infarto, y tiene dificultades para ver y para caminar. El viernes 17 de julio fue sorprendido mientras dormía por un grupo de delincuentes que ingresaron a su vivienda. Fue salvajemente golpeado para que revelara dónde guardaba el dinero y según dijo su abogado, incluso lo quisieron torturar con un destornillador. En este contexto, en un momento de descuido de los asaltantes, el jubilado extrajo una pistola y efectuó al menos seis disparos. Mató a uno de los delincuentes. Por el hecho pasó todo el fin de semana detenido por homicidio con exceso de legítima defensa, hasta ayer lunes que le otorgaron prisión domiciliaria debido a su edad y su cuadro de salud. “Aparentemente actuó en legítima defensa, me gustaría ser el abogado del jubilado”, declaró Sergio Berni. Más allá de esta caso puntual, para el ministro de Seguridad provincial “estamos pasando por una crisis de justicia que no tiene que ver solamente con la transparencia, tiene que ver con si funciona o no. Funciona mal, con pocos elementos y de manera desordenada”, describió y reflejó una sensación que es vox populi: “Obviamente hay una justicia que está mirando más los derechos de los delincuentes que los derechos de la ciudadanía en común”.
De todas maneras se mostró en desacuerdo con que Ríos se haya defendido utilizando una pistola: “En un caso así lo mejor es no hacer nada. Estoy totalmente convencido de que el uso de las armas de fuego solamente es para aquellos que son profesionales, para la policía”. “Las estadísticas dicen que aquellos que usan armas de fuego en legítima defensa siempre corren más peligro de morir que el delincuente. Hoy le salió bien, pero le podría haber salido mal”, opinó con respecto a cómo el jubilado salvó su vida. Igualmente aclaró que “no debería ir preso”. El caso del hombre de 71 años en Quilmes es uno de los tantos ejemplos de cómo avanza la inseguridad en el conurbano. Lo notan Berni y los intendentes tanto oficialistas como opositores. En ese sentido, el funcionario de Axel Kicillof precisó en detalle las características de los delitos que se están cometiendo y alertó que la situación recrudecerá en los próximos meses como consecuencia de la pandemia y la crisis económica. “Levemente el delito empieza a tomar su ritmo habitual”, explicó el ministro haciendo referencia a la reducción de las estadísticas que se vieron durante los meses de confinamiento más estricto. El ministro bonaerense describió “las tres características fundamentales” de los nuevos delitos que se perciben en la calle como consecuencia de la desigualdad que generó la pandemia y la cuarentena: “Ha bajado extremadamente la edad en la cual se genera; se da el debut de gente que antes no delinquía y falta de organización en el delito, es extremadamente desorganizado”. Otro dato alarmante que reveló Berni sobre la vulnerable situación social en el conurbano: “Este fin de semana tuve ocho tomas de tierras que hemos resuelto”.
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