El ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quirós, opinó sobre los dichos del presidente Alberto Fernández, quien atribuyó el crecimiento de contagios de COVID-19, a las actividades habilitadas por la Ciudad. Con la diplomacia que lo caracteriza Quirós planteó: “No tenemos ningún elemento para asociar la actividad física al aire libre con el aumento de casos; ese es un debate que tiene que ver más con interpretaciones individuales que con los datos que vamos recolectando”. El funcionario resaltó además que el Presidente está ocupado y preocupado por el avance de la pandemia y trata de bajar un mensaje a la ciudadanía para que realice el mayor esfuerzo por cumplir con la cuarentena. El mensaje que Fernández emitió en una entrevista televisiva, estuvo dirigido al gobierno porteño: “Querían salir a correr, salgan a correr. Querían salir a pasear, salgan a pasear. Querían locales de ropa abiertos, abran los locales. Pero estas son las consecuencias”. En virtud de ese diagnóstico, Fernández dispuso limitar el transporte público de pasajeros no esenciales. Además, la Ciudad aplicó un nuevo esquema por número de DNI para evitar la aglomeración de deportistas en los espacios públicos.
Quirós pidió además tener cuidado en el análisis de los datos de ayer, que se registraron casi 2000 contagios por primera vez desde el inicio de la pandemia. Según informó, en los últimos días hubo contratiempos operativos que demoraron la entrega de los resultados de los test PCR más de lo habitual y eso pudo haber influido para acumular más positivos en un solo informe. “Vamos a esperar los resultados de hoy y de mañana para tener una tendencia. No les puedo garantizar que en la Ciudad están aumentando los casos”, planteó. De hecho, el funcionario aseguró que la velocidad de contagio, medida a través del índice R, bajó en los últimos días. Actualmente se encuentra en 1.1, cuando en el principio de la cuarentena llegó a estar por encima de 1.5. Esa cifra es vital para analizar el futuro de la cuarentena: los países que lograron quebrar la barrera del 1.0 (hacia abajo) dejaron atrás las medidas de confinamiento. “Esto no quiere decir que estemos tranquilos ni cómodos, ni que creamos que las cosas están bien. En la medida que el R esté arriba de 1. Nosotros tenemos que hacer todo lo necesario para llevar ese índice por debajo de 1″, reiteró. El ministro se mostró esperanzado en alcanzar ese objetivo en las próximas semanas. Dijo que para eso es vital que la ciudadanía realice un último esfuerzo cumpliendo las pautas de la cuarentena y resaltó que será determinante lo que suceda el domingo, Día del Padre: “Les pedimos a todos que seamos responsables y precavidos, que encontremos formas alternativas de encontrarnos”. “Apelo a todos los padres y abuelos a que nos enseñen a pasar este domingo como corresponde. Con mucho afecto, pero con distanciamiento físico”, completó.
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