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Con más de 1000 nuevos infectados por día a lo largo de esta semana, Alberto Fernández manifestó que “deberíamos estar en la fase 1 que es la cuarentena absoluta”. En la Ciudad, donde a la par del avance del COVID-19 salieron miles de runners a correr por parques y plazas sin respetar las medidas de distanciamiento, el ministro de Salud porteño Fernán Quirós alertó que “lo peor está por venir”. Ginés González García siempre fue preciso al explicar que la salida del aislamiento social, preventivo y obligatorio sería “con un pie en el acelerador y otro en el freno”. Ante la posibilidad de la inminente marcha atrás de la cuarentena en el AMBA, varios municipios que estaban a tiro de avanzar hacia la fase 5, debieron recalcular, retroceder y extremar las medidas de confinamiento. Tras 80 días sin casos positivos, la localidad de Laprida volvió este viernes a la fase 1 luego de que días atrás apareciera el primer infectado. Sería por una persona que viajó a Olavarría donde la situación epidemiológica se descontroló en las últimas semanas. En Laprida el virus avanzó entre sus contactos estrechos: al día de hoy son siete los casos activos. Con la vuelta hacia atrás “El humor social cambió mucho; los comercios de indumentaria y calzado se preparaban para el día del padre y ahora volver a fase 1…es entendible que cambie el humor social”. “Hay que tomar las cosas con calma, que los vecinos se recuperen pronto, y volver a la normalidad cuanto antes”.

La localidad más complicada del interior bonaerense es Olavarría que, tras un rebrote exponencial de contagios de COVID-19, desde la semana pasada se encuentra nuevamente en fase 1. Allí no se registraban casos desde el 5 de abril, sin embargo hace poco más de una semana se confirmaron cuatro infectados y la situación epidemiológica se descontroló: el último parte indicó que son 86 los contagiados; hay 9 personas internadas, de las cuales 2 están en terapia intensiva, y el último jueves se confirmó el primer fallecido. Con respecto a la víctima fatal aún no se sabe si murió por coronavirus, ya que ingresó al hospital con una falla renal y luego de ser testeado por protocolo se confirmó que dio positivo. Un dato no menor: el 85% de los pacientes son menores de 60 años. En Necochea, el baby shower clandestino rompió con el control epidemiológico. Tras más de dos meses sin nuevos infectados, por la imprudencia de este grupo de personas hubo casi 30 infectados y se dio marcha atrás con las salidas recreativas y actividades deportivas que habían sido habilitadas. En Necochea la reacción popular fue similar a la de los otros casos mencionados, mientras el grueso de la sociedad entendió la situación, “muchos comerciantes no estuvieron de acuerdo e incluso hicieron una marcha en la puerta de la municipalidad”, revelaron.

En Chascomús, tras dos semanas sin nuevos infectados, aparecieron casos en el Hospital Municipal y en un hogar de ancianos lo que obligó a restringir habilitaciones. La marcha atrás implicó el cierre de comercios minoristas que empezaban a trabajar con atención al público y con las habilitaciones para caminatas saludables. Sobre el humor social cuando se congelaron las flexibilizaciones, sostuvo que la gente “nos bancó por el temor de que el virus estuviera circulando”, pero “cuando se aclaró el panorama, el sector comercial empezó a pedir que se contemple la vuelta al trabajo”. A raíz de los contagios que sucedieron el mes pasado en Chascomús, Castelli tomó el mismo camino pese a no tener infectados durante toda la pandemia. “Fuimos los primeros en retroceder sin casos”, declaró el intendente Francisco Echarren.

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