Cristina Fernández informó en sus redes sociales que realizó una presentación en el juzgado federal de Río Gallegos, junto a un escrito ante la AFIP, en donde niega haber incurrido en irregularidades fiscales durante 2017. Por esa situación, la AFIP le ejecutó deuda de tres períodos fiscales y le aplicó una fuerte multa. La ex jefa de Estado explicó que esas presuntas irregularidades se activaron justo cuatro días después de que se convirtiera en senadora, que nunca la notificaron y que incluso hubo una orden expresa por parte del organismo de no tomar contacto con ella.
A la par del planteo técnico, la ex jefa de Estado aseguró que la AFIP durante el gobierno de Mauricio Macri actuó como “un grupo de tareas” en coordinación con sectores de la Justicia para armar una juicio de ejecución fiscal en contra de su persona. Fernández habló de “hostigamiento” en su contra, incluso en su condición de mujer y apuntó contra el “sicario” Claudio Bonadio. “La magnitud del hostigamiento que vengo sufriendo desde hace años excede ya la cuestión exclusivamente política y permite encuadrarla como violencia perpetrada por el Estado contra una mujer que ha ejercido y ejerce actualmente las más altas magistraturas de este país, sometiendome a tratos verdaderamente inhumanos, que violentan el derecho a mi integridad física y moral, el derecho a mi libertad y seguridad personal, el derecho a que se respete mi dignidad y que se proteja a mi familia, mi derecho de igualdad de protección ante la ley y de la ley”, dijo.
El foco de esta presentación judicial, que se hizo en Río Gallegos, buscó anular una ejecución fiscal. A lo largo de más de 70 páginas, Cristina Fernández aprovechó para reforzar su idea que durante el gobierno de Macri se llevó adelante una persecución política en su contra, a través de la justicia, los medios de comunicaciones y diversos organismos oficiales, como la AFIP.
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