Los jueces de la Cámara Federal de Casación Penal que excarcelaron a Julio De Vido y a Roberto Baratta, tendrán que resolver en las próximas horas el pedido de la defensa de la vicepresidenta Cristina Kirchner para revocar su prisión preventiva en la causa de los cuadernos. La decisión está en manos de los jueces de la Sala I de la Casación, Diego Barroetavena, Daniel Petrone y Ana María Figueroa. El abogado Carlos Beraldi, defensor de Fernández, reclamó que la decisión fuera antes del 10 de diciembre, pero no consiguió que se cumplieran esos plazos. Aseguró que esa orden, que firmó el juez Claudio Bonadio, era “antojadiza”, “disparatada” y “vergonzosa”.
Según sostuvo, “era inimaginable” que la hoy vicepresidenta se preste a maniobras de escapar o entorpecer. “Decir que un vicepresidente va a asumir con una prisión preventiva fundada de una manera grotesca como esta realmente es algo que no se comparece con los principios del Estado de derecho que todos decimos defender”, añadió. La primera orden de detención de Cristina Kirchner, con su respectivo pedido de desafuero, se dictó el 7 de diciembre de 2017 por la causa del Memorándum con Irán, nacida en la denuncia que activó el fiscal Alberto Nisman antes de morir. Precisamente, la ex presidenta ya cumplió entonces dos años con un dictado de prisión preventiva en su contra. El juicio aún no tiene fecha.
En el caso de los cuadernos, la prisión preventiva de Cristina Kirchner se dictó con su procesamiento en setiembre de 2018. El juez Bonadio le dictó otras prisiones preventivas más por las causas conexas que se vinculan al caso por las anotaciones de Oscar Centeno, pero cada vez que la Cámara Federal revisó esas decisiones aclaró que las órdenes de detención no eran independientes, sino que debía remitirse a los cuadernos.
Eso fue lo que sucedió con De Vido y Baratta. De Vido sólo estaba detenido por Río Turbio y cuadernos. Baratta por el segundo de los expedientes. El ex ministro había conseguido un arresto domiciliario en el caso de la malversación de fondos para la realización de la minera santacruceña. Por eso cuando el viernes pasado se le concedió la excarcelación, no pudo aún salir en libertad y se alojó en su casa, sin poder salir. Su defensa, no obstante, buscará esta semana que se levante ese arresto domiciliario.
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