La crisis económica y financiera que atraviesa Argentina está generando incertidumbre en todos los ámbitos del país, desde los aspectos cotidianos de la sociedad hasta el funcionamiento del Estado en sus diferentes áreas. La falta de dólares, la corrida cambiaria y el impacto en los precios de bienes y servicios ponen contra las cuerdas tanto a la administración nacional como a la provincial. En territorio bonaerense, la preocupación invade al Gobierno y a las cámaras empresariales. Este contexto complejo requiere de medidas y acciones para sortear los obstáculos que se presentan. El aspecto político de la crisis económica encuentra su nudo de discusión entre el oficialismo y la oposición en torno al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La vicepresidente, Cristina Fernández, expresó que “el acuerdo que se firmó es inflacionario, porque es una política enlatada que se aplica con una receta monotemática a todos los países”. Mientras tanto, desde la oposición, culpan al Gobierno por su falta de plan económico. En la provincia de Buenos Aires, la falta de divisas y la variación de precios generan efectos negativos con una enorme carga de incertidumbre. Los fondos provenientes de la Nación para garantizar prestaciones de servicios, obras en marcha, licitaciones y adquisición de insumos están bajo la lupa para poder cumplir con lo pautado. El gobierno de Axel Kicillof está abocado a encontrar mecanismos para hacer frente a la situación que se está viviendo, especialmente en áreas sensibles como Educación, Infraestructura y Salud. A pesar de las dificultades, desde el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense expresan que “no tienen problema”, ya que los fondos comprometidos “se están pagando casi sin atrasos, y los que hay no superan los 15 o 20 días”. Sin embargo, admiten dificultades con las licitaciones nuevas, debido a que “las empresas están más temerosas para entrar en esos procesos ante la inestabilidad de los últimos meses”. En esa línea, desde el PRO aseguran que “hay movimientos producto del aumento del dólar y de la inflación, como la falta de oferentes para algunas cosas”. En definitiva, la administración Kicillof debe afrontar las dificultades del contexto para morigerar los efectos en la gestión y encontrar soluciones a los problemas que afectan a la provincia de Buenos Aires.
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