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El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, acusó al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, de “provocar” con la colocación de vallas frente al edificio donde reside en Capital Federal la vicepresidente cristina Fernández, tras los violentos incidentes del sábado entre manifestantes K y la Policía de la Ciudad. El jefe de Gabinete de la Ciudad de Buenos Aires, Felipe Miguel, rechazó las acusaciones y responsabilizó a “los violentos” por los desmanes en la vigilia en respaldo a la líder del Frente de Todos. “Rodríguez Larreta resolvió una provocación más, que fue movilizar a su infantería, camiones hidrantes, un verdadero ejército para sitiar las calles donde vive la vicepresidenta. Tiene una policía comunal y decidió de motu proprio bloquear el paso para acceder a la esquina donde vive la vicepresidenta. Es realmente un escándalo”, dijo Kicillof. En una escalada de tensión y de cruces con el gobierno porteño, el gobernador bonaerense planteó: “Miren lo que provocaron, porque se pensaba ir al Parque Lezama para no molestar. La gente se congregó en la casa de Cristina para cuidarla. Lo del sábado fue una provocación, en ningún momento quisieron cuidar a la vicepresidenta. Esto se tiene que terminar. Rodríguez Larreta es un alcalde que no puede sitiar a la vicepresidenta de la Nación”. Kicillof, en una entrevista hizo chicanas a la oposición: “Ahora se entiende por qué Rodríguez Larreta quería el traspaso de la Policía: para reprimir y llenarla con camiones hidrantes. Fue un despliegue espantoso. Vos imaginate que la Policía de la Provincia de Buenos Aires le bloquee la quinta al expresidente Mauricio Macri porque se le canta. Por su parte el referente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Juan Grabois, se sumó a las críticas al vallado: “Es una estupidez propia de la tradición histórica gorila, levantar los puentes en el ‘45, levantar vallas ahora, pero los muros siempre caen”, afirmó. Tras las declaraciones de Kicillof, el jefe de gabinete porteño, Felipe Miguel salió a cruzarlo: “Los violentos fueron los que provocaron el escándalo, no las vallas que puso el Estado, las personas que se manifestaron pacíficamente en respaldo de la vicepresidente no sintieron ninguna provocación, a diferencia de los que no están dispuestos a acatar las normas”. Felipe Miguel mencionó que tras el pedido del fiscal Diego Luciani de 12 años de prisión para Cristina Fernández, lo que calificó como “una pena muy dura”, la zona donde vive la titular del Senado “se convirtió en un método de acampe, con batucada, parrilla, ruidos, alterando durante cinco días la vida en el barrio”. Miguel explicó que por eso decidieron “retomar el orden” en la zona: “No íbamos a permitir tener un barrio sitiado en la ciudad de Buenos Aires, hay que sostener la convivencia”, dijo. El jefe de Gabinete porteño respaldó el operativo de la Policía de la Ciudad: “El accionar estuvo muy bien por la firmeza y responsabilidad, tenían instrucción de no usar elementos contundentes, básicamente usaron escudos para protegerse y agua”. El presidente del interbloque de senadores de Juntos por el Cambio, Alfredo Cornejo, planteó que “ponerse del lado de los vecinos es una obligación” y que si el Gobierno porteño no hubiera colocado las vallas frente al domicilio de la vicepresidente los militantes “habrían encontrado otra excusa para hacer el 17 de octubre del sábado”. 

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