Axel Kicillof mantuvo una reunión con intendentes de la Provincia de Buenos Aires pertenecientes al PRO y admitió la dura crisis económica que enfrenta el oficialismo mientras los jefes comunales insistieron con una actualización de los fondos para evitar una parálisis en la obra pública. Sin embargo, Kicillof dijo que las obras públicas no se van a parar. El encuentro tuvo como protagonistas a Diego Valenzuela (Tres de Febrero), Julio Garro (La Plata), Pablo Petrecca (Junín) y Guillermo Montenegro (General Pueyrredón). A diferencia del encuentro que había mantenido el gobernador con los líderes de la UCR, esta vez sus interlocutores fueron mucho más duros. Los intendentes del PRO le remarcaron una y otra vez las dificultades que trae la crisis económica, la falta de rumbo en la que está inmersa el gobierno y la inflación desatada. “Inflación sin freno, brecha del dólar del 140%, altos impuestos y cepos varios, precariedad laboral, pobreza en aumento e incertidumbre en las PyMEs”, le insistieron los jefes comunales. Los alcaldes hicieron un planteo sobre cómo la crisis económica está afectando a sus vecinos. Señalaron la responsabilidad que tiene el Gobernador dentro del oficialismo y la urgente necesidad de encauzar las variables económicas y bajar la inflación. “El primer diálogo y el primer consenso debería ser hacia dentro del Frente de Todos”, dijeron. También, hicieron foco en la desactualización de los presupuestos de obras acordados por el incremento de precios. “Nosotros gobernamos y tenemos responsabilidades con nuestros vecinos. Nada de lo que acordamos a fin de 2021 tiene hoy validez”, expresaron, y agregaron: “La inflación es el doble de la estimada cuando se cerró el FMI o el Fondo de Seguridad”. En relación a las partidas presupuestarias que bajan a los municipios, los intendentes marcaron los montos de los fondos discrecionales que no se coparticipan a los distritos y perjudican la capacidad de gestión local: 280 mil millones en 2021 y 122 mil millones en lo que va del año de Nación a la Provincia sin contemplar a los municipios. “Esto es injusto dado el rol crucial que cumplimos en la vida de los vecinos. Se complica hacer las obras convenidas, sostener los gastos de seguridad, y afrontar las necesidades alimentarias. Además, en algunos casos vemos discriminación respecto de los municipios de Juntos”, añadieron.
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