Emilio Monzó, presidente saliente de la Cámara de Diputados de la Nación, hará su desembarco en la provincia de Buenos Aires luego de haber estado vetado por orden de la gobernadora María Eugenia Vidal.
Monzó participará de un acto en la localidad de Florencio Varela, organizado por el senador provincial Eduardo Schiavo, referente de la tercera sección, que contará con la presencia de funcionarios y legisladores del riñón del titular de Diputados, enemistado con Vidal y su círculo íntimo desde que Mauricio Macri llegó a la Casa Rosada y la gobernadora se hizo cargo de la administración provincial.
La vuelta de Monzó al conurbano bonaerense, en uno de los distritos emblemas del PJ, se da en medio de la reconfiguración que Vidal busca darle a su construcción política después de perder la reelección a manos de Axel Kicillof.
La gobernadora quiere ser la jefa de la oposición en la provincia, respaldada por un buen número de senadores y diputados y por los lugares que negocia en estos días en los organismos provinciales a partir del 10 de diciembre.
Monzó esta semana se quebró tras los homenajes de los principales referentes de la oposición por su gestión. En especial el de Graciela Camaño. El dirigente se paró, con los ojos llenos de lágrimas, envuelto en aplausos de todo el recinto. Con excepción de Mario Negri, no tuvo palabras de elogio por parte de la bancada de Cambiemos.
En medio de ese clima, Monzó vuelve a territorio bonaerense. Tiene intenciones de competir por la gobernación en 2023.
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