En una nueva cumbre encabezada por el Consejo Federal de Inversiones (CFI), que dirige Ignacio Lamothe, la mayoría de los gobernadores del país se reunieron para analizar la delicada situación económica de las provincias, atravesadas por una fuerte caída de la coparticipación federal y un freno casi total en la obra pública, en especial la infraestructura vial. El encuentro, que generó atención en la Casa Rosada por su posible impacto electoral, reflejó el creciente malestar de los mandatarios provinciales ante el deterioro de las finanzas locales. Según un reciente informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), la Coparticipación Federal de Impuestos sufrió una caída real interanual del 26,2% en mayo, con bajas que afectaron a todas las jurisdicciones entre el -25,3% y el -28,5%. Durante la reunión, los gobernadores consensuaron elevar un pedido de audiencia al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y al presidente Javier Milei. El mandatario de Chubut, Ignacio Torres, destacó que el objetivo es discutir “la necesidad de una reforma fiscal que incluya algunas cuestiones que vemos como necesarias”. En la misma línea, el gobernador tucumano Osvaldo Jaldo expresó en su cuenta de X que se analizaron “nuevas fuentes de financiamiento destinadas al desarrollo de una infraestructura verdaderamente federal”. El freno a la obra pública fue otro de los ejes centrales del encuentro. Varias provincias reconocieron haber recortado gastos ante la caída de transferencias nacionales, y algunas, como Río Negro, avanzaron con presentaciones judiciales. Su gobernador, Alberto Weretilneck, demandó al Gobierno Nacional por el mal estado de las rutas nacionales que cruzan su territorio. Pese a la tensión, el Gobierno nacional dejó trascender que evalúa reflotar el llamado “Pacto de Mayo”, una iniciativa que había sido suscripta por 18 gobernadores pero que aún no pasó de los anuncios. La creación del Consejo de Mayo, órgano previsto para canalizar ese acuerdo, tampoco ha iniciado sus actividades. En medio de un año electoral, el Ejecutivo busca avanzar con proyectos sensibles en el Congreso y necesita sumar el respaldo de las provincias. Entre ellos, la posibilidad de habilitar el uso de los “dólares del colchón” sin justificación de origen, una medida que genera reparos entre los mandatarios y que aún debe conocerse en detalle. La cumbre del CFI dejó en evidencia un diagnóstico común entre los gobernadores: la necesidad urgente de reordenar las finanzas provinciales y recomponer el diálogo con la Nación en busca de mayor previsibilidad y equidad en el reparto de recursos.
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